jueves, diciembre 31
jueves, diciembre 24
miércoles, diciembre 23
Canasta, Vol. 2
Ceferino Lisboa,
La vida que se conoce.
2009.
Todos somos alguien
(Vivencias del secundario).
CENMA 111 Anexo Bo. Acosta,
2009.
Diego David Alarcón,
Las plazas ya no tienen nombre para mí.
2009.
Renzo Podestá,
(Bang)Kok (60 maneras de escapar de una ciudad).
2005.
Humberto Bas,
El Superpalo.
Coedición
Editorial El Fracaso
2007.
martes, diciembre 22
Canasta, Vol. 1
cerca de la medianoche,
instantes después de terminada mi lectura...
se me abrió el ocote, como quien dice:
¡me gané la segunda canasta de la rifa!
Así que acá iré colgando, de a poco,
algunos fragmentos del gran gran premio.
Número 3, Noviembre 2009
Carlos Ontivero,
Matemática pura 2 (libro),
Diciembre 2009
Diciembre 2009
(revista/libro),
Número 11, Octubre 2009
Número 11, Octubre 2009
lunes, diciembre 21
Colón al 4600
Si Otto Bemberg se hubiera instalado
en la brutal Villa Urquiza cordobesa,
quizás habría hecho lo mismo
que quienes allí pusieron
este cartel:
darle a su cerveza el nombre
del barrio vecino.
You Tube
lunes, diciembre 14
Nace una estrella
Al fútbol le ha entregado tiempo y dinero. Gracias a un decreto municipal que en 1993 le hizo firmar al intendente Tavano, el seis por ciento de la recaudación del bingo de Lomas de Zamora tiene como destino la cuenta corriente de Banfield. Setenta, ochenta mil dólares al mes. Medida no muy caballerosa, porque los clubes Temperley y Los Andes, también de la zona, no reciben un mísero centavo.
Asimismo, y en sociedad con Chicho Pardo, el gobernador ha comprado algunos jugadores para el club, como Javier Zanetti y Ángel David Comizzo. Las ceremonias de firmas de los contratos se efectúan generalmente en las oficinas que Pardo tiene en el Banco Mariva, en la calle San Martín. Guido Alvarenga fue el último jugador cuyo pase adquirieron Pardo-Duhalde.
La reputación que Duhalde se ganó como hacedor de los negocios de Banfield ha llegado al extranjero. En agosto de 1995, un estudiante norteamericano de periodismo llamado Brant Wahl, de la Universidad de Chicago, resolvió aventurarse por los pasillos del club de Lomas de Zamora con el propósito de observar el desarrollo de las elecciones para elegir las nuevas autoridades de Banfield. Wahl estaba trabajando en su tesis de doctorado acerca de las relaciones entre el fútbol y el poder político en Sudamérica.
Sus dificultades para hilvanar un par de frases en español, y la naturaleza de las preguntas que formulaba, avivaron las sospechas de Carlos Tempone (secretario privado del gobernador y ex tesorero de Banfield) y otros hombres del club que el estudiante intentó entrevistar. El norteamericano únicamente quería saber cuánto dinero había invertido Duhalde en el club; si era cierto que la sola palabra del gobernador podía conducir a la contratación de un jugador o a la caída de otro; si los gastos que comportaba el uso del helicóptero oficial para asistir a un partido corrían por cuenta de Duhalde o salían de la gobernación.
No logró averiguar mucho. Lo rodearon, lo acusaron de agente de la CIA, acaso enviado de la DEA, y con escasa amabilidad le solicitaron que continuara su trabajo en la vereda.
Hernán López Echagüe, El otro. Una biografía política de Eduardo Duhalde, 1996
sábado, diciembre 12
Won't you let me walk you home from school
Won't you let me meet you at the pool
Maybe Friday I can
Get tickets for the dance
And I'll take you.
Won't you tell your dad, "Get off my back"
Tell him what we said about "Paint It, Black"
Rock 'n Roll is here to stay
Come inside where it's okay
And I'll shake you.
Won't you tell me what you're thinking of.
Would you be an outlaw for my love
If it's so, well, let me know
If it's "no" well, I can go.
I won't make you.
.
.
.
La canción de los Diegos de este mundo.
Pelopinchos
miércoles, diciembre 9
domingo, diciembre 6
viernes, diciembre 4
miércoles, diciembre 2
Bandeja de Salida: Capocómico

De: Adrian Savino (savino71@hotmail.com)
Enviado: miércoles, 02 de diciembre de 2009 09:41:45 p.m.
Para: Barcelona (correo@revistabarcelona.com.ar)
Estimadísimos: hoy les quiero recomendar a un capocómico del periodismo cordobés. Supongo que ya lo conocen, su nombre es Claudio Fantini, y en un artículo publicado en La Voz del Interior con el título Los imprescindibles, escribió cosas como éstas:
"[Duhalde] tiene instinto de titiritero; las manos que mueven los hilos desde un escondite imperceptible. Empezó a demostrarlo con Carlos Menem, de cuyo proyecto fue el ideólogo. Duhalde escribió el libro La revolución productiva y planificó un esquema de poder como el que posteriormente se dio en Estados Unidos, donde George Bush hacía de presidente pero el que lo decidía todo era el vicepresidente Dick Cheney. (…) Menem se le fue de las manos; por eso terminó combatiéndolo hasta desterrarlo del centro de la política. (…) Su invención riojana resultó una fiesta cursi, decadente y carcomida de corrupción y miseria. Su invención patagónica derivó en un despotismo agresivo, tóxico y posiblemente igual de corrupto que la frivolidad menemista. (…) Quizá está aterrado por los efectos devastadores de sus creaciones políticas, o quizá simplemente envenenado de rencor por la traición que procuró aniquilarlo. Como fuere, Duhalde hoy parece entender que debe haber próximos gobiernos no peronistas y que no deben ser bombardeados por el peronismo hasta el hundimiento. Ergo, parece comprender lo mismo que viene planteando Rodolfo Terragno desde una lúcida soledad. (…) Lo está entendiendo Duhalde; por eso viajó a Roma para aprender sobre institucionalidad y partidos políticos escuchando personalmente a ese oráculo republicano llamado Giovanni Sartori. Luego hará escala en Madrid para ver a Santiago Carrillo, el viejo y entrañable comunista que sacrificó el futuro de su partido para erigir, con los otros dirigentes, una vigorosa democracia liberal".
Desopilante, ¿nocierto?... ¿Qué, no? ¿Están llorando? Epa, no los hacía a uds. con tan poco sentido del humor… Es cierto que yo mismo puse un par de comentarios disgustados al final del artículo, pero después entendí: el profesor Fantini en realidad es un incomprendido, un artista del ridículo, un clown periodístico al que el público cordobés, vaya a saber por qué, tiende a tomar como a un tipo muuuuy serio.
Abrazos, ta lueguito!
Adrián Savino