martes, diciembre 28

¿Morales Solá reloaded?

"Estebitan" Schmidt en Rolling Stone:

En remeras y bermudas, con las hawaianas, fumancheando, se harán mil tucas parties kirchneristas en los balcones de las torres con seguridad donde viven los mejor conchabados en el Estado y que serán, solidariamente, los anfitriones, para reforzar el espíritu de cuerpo, celebrando a Néstor, encomiando su grossitud y lo bien que la hacía con la guita, y para hablar mal de Pino Solanas, de Ricardo Alfonsín y de todos los intelectuales vendidos a La Nación, haciendo cada vez más gruesa la línea divisoria entre ellos y los demás, empadronando a lo loco al conjunto de personas a las que no escucharán ni tendrán en cuenta y a los que, llegado el caso, perseguirán por sus medios.
(...)
Tristemente, el legado de Néstor Kirchner es también este ejército de cabezas de lata que tienen como misión de sus vidas parasitarias castigar a los hombres libres, a los que reconocen los matices y gozan con ellos y que puede que no quieran, o queramos, dar por bueno que el país sea el mito berreta que quieren imponer. Porque la idea de integridad absoluta, de Kirchner o de quien sea, genera decepción por lo inalcanzable y no queremos eso para las nuevas generaciones: queremos un sostenido ejercicio de su ciudadanía, de sus responsabilidades. Hay que rechazar la gratificación del mito, porque necesitamos instigar la utopía todos los días. Tal vez, entonces, no debamos ceder tan fácilmente a que las tucas parties regulen nuestro 2011 y nos caguen de miedo de pensar y decir. Que sepan los cabezas de lata que nos vamos a defender de su violencia. Diciéndolo, como hacemos desde hoy. Y llegado el caso a los tortazos, porque si no es para ser libres para qué queremos la política.

Y hablando de Fresán...

... me parece que al jurado de los Premios Derrota Cultural se les pasó esta nota post-velorio K: lejos, lo más feo que leí en el año.

viernes, diciembre 17

Compre a un (escritor) argentino (formado en el extranjero) por lo que vale, y véndalo por lo que dice que vale

Hace unos días di con este libro en una mesa de saldos. Se compone de ricos y entretenidos artículos periodístico-culturales, de no más de 3 ó 4 páginas cada uno. En ocasiones la brevedad del formato atenta contra una mayor profundización en los temas; pero en todo caso resulta un pasatiempo ideal para la superarchifragmentaria vida hogareña de un papá de dos criaturas chiquitas. O sea: un muy recomendable libro de este autor que ya no está entre nosotros.

Pero lo que me interesa destacar aquí, son dos pasajes que me llamaron especialmente la atención. El primero pertenece al prólogo, a cargo de Rodrigo Fresán:

¿Qué es la inteligencia?
(…)
Quién sabe…
Lo que yo sí sé es que cada vez que se me presenta semejante pregunta –como un incómodo pero interesante fantasma-, me respondo siempre lo mismo. Me respondo: la inteligencia es Charlie Feiling.


El segundo, a ¿Por qué escribo tan mal?, uno de los textos del libro:

Tengo toda la intención de seguir escribiendo mal, vale decir a contrapelo de la versión dominante de la literatura argentina. Algunas otras personas, como Luis Chitarroni o Rodrigo Fresán, no me dejan hacerlo completamente solo.

martes, diciembre 7

La prueba de la blancura

miércoles, diciembre 1

Tiembla Ken!