domingo, diciembre 6
viernes, diciembre 4
miércoles, diciembre 2
Bandeja de Salida: Capocómico

De: Adrian Savino (savino71@hotmail.com)
Enviado: miércoles, 02 de diciembre de 2009 09:41:45 p.m.
Para: Barcelona (correo@revistabarcelona.com.ar)
Estimadísimos: hoy les quiero recomendar a un capocómico del periodismo cordobés. Supongo que ya lo conocen, su nombre es Claudio Fantini, y en un artículo publicado en La Voz del Interior con el título Los imprescindibles, escribió cosas como éstas:
"[Duhalde] tiene instinto de titiritero; las manos que mueven los hilos desde un escondite imperceptible. Empezó a demostrarlo con Carlos Menem, de cuyo proyecto fue el ideólogo. Duhalde escribió el libro La revolución productiva y planificó un esquema de poder como el que posteriormente se dio en Estados Unidos, donde George Bush hacía de presidente pero el que lo decidía todo era el vicepresidente Dick Cheney. (…) Menem se le fue de las manos; por eso terminó combatiéndolo hasta desterrarlo del centro de la política. (…) Su invención riojana resultó una fiesta cursi, decadente y carcomida de corrupción y miseria. Su invención patagónica derivó en un despotismo agresivo, tóxico y posiblemente igual de corrupto que la frivolidad menemista. (…) Quizá está aterrado por los efectos devastadores de sus creaciones políticas, o quizá simplemente envenenado de rencor por la traición que procuró aniquilarlo. Como fuere, Duhalde hoy parece entender que debe haber próximos gobiernos no peronistas y que no deben ser bombardeados por el peronismo hasta el hundimiento. Ergo, parece comprender lo mismo que viene planteando Rodolfo Terragno desde una lúcida soledad. (…) Lo está entendiendo Duhalde; por eso viajó a Roma para aprender sobre institucionalidad y partidos políticos escuchando personalmente a ese oráculo republicano llamado Giovanni Sartori. Luego hará escala en Madrid para ver a Santiago Carrillo, el viejo y entrañable comunista que sacrificó el futuro de su partido para erigir, con los otros dirigentes, una vigorosa democracia liberal".
Desopilante, ¿nocierto?... ¿Qué, no? ¿Están llorando? Epa, no los hacía a uds. con tan poco sentido del humor… Es cierto que yo mismo puse un par de comentarios disgustados al final del artículo, pero después entendí: el profesor Fantini en realidad es un incomprendido, un artista del ridículo, un clown periodístico al que el público cordobés, vaya a saber por qué, tiende a tomar como a un tipo muuuuy serio.
Abrazos, ta lueguito!
Adrián Savino
viernes, noviembre 27
jueves, noviembre 26
martes, noviembre 24
A las pruebas me remito
El pobre de Javier Godino hace lo que puede para representar a un nativo de Chivilcoy. Y bué, total los de la Academia la ven subtitulada...
lunes, noviembre 23
El negro Dolina sigue afilado
No solamente es la farándula la que está preocupadísima por el tema de la inseguridad, sino también la sociedad toda a partir del gran despliegue que los medios hacen de ese problema, que es ciertamente un problema, pero que existe también en otras sociedades sin que se produzca un fenómeno con el énfasis con el que se está produciendo en la Argentina. La farándula se hace eco de esa circunstancia, que a mí me parece que le pone una especie de glamour, les pone cierta gracia y hasta cierta simpatía a algunos pensamientos que habitualmente no son simpáticos, glamorosos ni graciosos. En la Argentina yo tengo la sensación de que la derecha se ha adueñado del sentido común. Pensamientos que hasta no hace mucho eran vergonzantes se explican ahora públicamente incluso con orgullo. Y cuando figuras muy conocidas adhieren a esos pensamientos y le ponen su cara famosa y hacen su testimonial, entonces las muchedumbres se entusiasman. Ese pensamiento tiene otro aval. Los medios saludan las opiniones de la derecha, las auspician, las festejan, y ahora la farándula las firma con su prestigio. Yo no considero que esté mal que un artista se pronuncie individualmente. Y desde luego puede tener opiniones de derecha. No debe combatirse eso. Cómo vamos a prohibirle a Susana Giménez que diga lo que piensa.
(...)
Yo diría que, simplificando mucho, podría leerse así: el neoliberalismo desea un Estado ausente, desea que el Estado no intervenga en su prosperidad. Que no venga a recortarla, por ejemplo, con impuestos. Ahí desean que los mercados actúen y que eso provoque naturalmente la riqueza de unos y la pobreza de otros. Pero claro, cuando se produce la riqueza de uno y la pobreza de otros van quedando –y así ha ocurrido históricamente en la Argentina– fuera del mercado de consumo muchísimas personas que pierden su trabajo, que se ven acorralados en unas formas de vida cada vez más marginales, más miserables. Parte de esa gente reacciona. ¿De qué manera? Tiene empleos irregulares, cartonean, protestan, hacen piquetes, y llegado el caso delinquen, porque ha sido eliminada del mercado de consumo y de producción y algo tienen que hacer. Ahora bien, cuando se produce este fenómeno, cuando esas masas irrumpen de distintas formas, siempre de maneras desagradables naturalmente para los buenos burgueses que han prosperado, estas personas que antes eran partidarias del laissez faire, laissez passer, que querían que el Estado se mantuviera ajeno, entonces exigen que ese Estado intervenga. Ya no es para regular qué se planta y dónde, sino para reprimir. Y entonces aparece el tema de la inseguridad. Y aparece el sentido común: a las personas que tratan de apoderarse de lo que es nuestro entonces hay que castigarlas, que encarcelarlas, y llegado el caso, matarlas. Esa es a grandes rasgos la ideología que impera. En algunas personas ciertos sucesos les producen unas reacciones emocionales que fácilmente las precipitan en este pensamiento. Ahora bien, generalmente la gente de la farándula pertenece a los que están en peligro de que los roben y por ahí sus beneficios sean reducidos, etcétera. Naturalmente producen una reacción de clase, una reacción de la clase dominante que se ve amenazada por algunos emergentes que son resultado de gravísimos problemas sociales que este país tiene. Quiere decir que sí, son representantes de una clase dominante, y sí, configuran claros panoramas del pensamiento de derecha. Por más que este pensamiento esté adornado de florilogios republicanos como la libertad, derecho a transitar libremente, a comprar y a vender, a comerciar y a tener una propiedad privada que es inviolable. Y cuando ese pensamiento se tiñe de intolerancia, tenemos derecho a nombrarlo como fascismo. Una de las características principales del fascismo es que las culpas no provienen de acciones de las personas sino de pertenencias a los grupos. Uno es culpable no por haber hecho algo, sino por pertenecer a un grupo que ya a priori es considerado culpable de todos los males. Todo esto debe preocuparnos porque genera en la sociedad argentina una pulsión de violencia, un ansia desmedida de castigo. Yo creo que es preferible la admisión de un cierto grado de intensidad del delito a la creación de un cuerpo de represión tal que para impedir ese grado de delitos se convierta en una tiranía insoportable para todos nosotros.
Radar
(...)
Yo diría que, simplificando mucho, podría leerse así: el neoliberalismo desea un Estado ausente, desea que el Estado no intervenga en su prosperidad. Que no venga a recortarla, por ejemplo, con impuestos. Ahí desean que los mercados actúen y que eso provoque naturalmente la riqueza de unos y la pobreza de otros. Pero claro, cuando se produce la riqueza de uno y la pobreza de otros van quedando –y así ha ocurrido históricamente en la Argentina– fuera del mercado de consumo muchísimas personas que pierden su trabajo, que se ven acorralados en unas formas de vida cada vez más marginales, más miserables. Parte de esa gente reacciona. ¿De qué manera? Tiene empleos irregulares, cartonean, protestan, hacen piquetes, y llegado el caso delinquen, porque ha sido eliminada del mercado de consumo y de producción y algo tienen que hacer. Ahora bien, cuando se produce este fenómeno, cuando esas masas irrumpen de distintas formas, siempre de maneras desagradables naturalmente para los buenos burgueses que han prosperado, estas personas que antes eran partidarias del laissez faire, laissez passer, que querían que el Estado se mantuviera ajeno, entonces exigen que ese Estado intervenga. Ya no es para regular qué se planta y dónde, sino para reprimir. Y entonces aparece el tema de la inseguridad. Y aparece el sentido común: a las personas que tratan de apoderarse de lo que es nuestro entonces hay que castigarlas, que encarcelarlas, y llegado el caso, matarlas. Esa es a grandes rasgos la ideología que impera. En algunas personas ciertos sucesos les producen unas reacciones emocionales que fácilmente las precipitan en este pensamiento. Ahora bien, generalmente la gente de la farándula pertenece a los que están en peligro de que los roben y por ahí sus beneficios sean reducidos, etcétera. Naturalmente producen una reacción de clase, una reacción de la clase dominante que se ve amenazada por algunos emergentes que son resultado de gravísimos problemas sociales que este país tiene. Quiere decir que sí, son representantes de una clase dominante, y sí, configuran claros panoramas del pensamiento de derecha. Por más que este pensamiento esté adornado de florilogios republicanos como la libertad, derecho a transitar libremente, a comprar y a vender, a comerciar y a tener una propiedad privada que es inviolable. Y cuando ese pensamiento se tiñe de intolerancia, tenemos derecho a nombrarlo como fascismo. Una de las características principales del fascismo es que las culpas no provienen de acciones de las personas sino de pertenencias a los grupos. Uno es culpable no por haber hecho algo, sino por pertenecer a un grupo que ya a priori es considerado culpable de todos los males. Todo esto debe preocuparnos porque genera en la sociedad argentina una pulsión de violencia, un ansia desmedida de castigo. Yo creo que es preferible la admisión de un cierto grado de intensidad del delito a la creación de un cuerpo de represión tal que para impedir ese grado de delitos se convierta en una tiranía insoportable para todos nosotros.
Radar
sábado, noviembre 21
viernes, noviembre 20
domingo, noviembre 15
sábado, noviembre 14
martes, noviembre 10
Ser rebusquetero II

Y se impuso una secuela de esta didáctica entrada de ya hace más de tres años. ¿El motivo? Que este fin de semana me sumé a la millonaria suma de espectadores de El secreto de sus ojos, última y menos peor película de J.J. Campanella.
Rebusquetero de aquéllos, este Campanella. Por eso el valor artístico de esta película, en la que se cuenta bastante bien una historia bastante buena, se hunde bajo el peso de horribles mercachifleadas que lleva puestas. Diálogos estirados con pavotes jueguitos de palabras o frases puestos con el objetivo de que uno los escuche y diga: “¡Faaa, qué buenos diálogos!”. Sobrecarga de palabrotas, como si perviviéramos en un 1984 de catarsis post-dictadura. Una escena que podría estar entre lo mejor de la película y termina entre lo peor del año, por tratar de abrochar la coproducción poniendo a un español (el del chumbo en la foto) a hacer de argentino. Un guiño a la historia reciente (“mejor Triple A che, el Proceso está muy gastado…”) seguramente alentado por el productor asociado Kuschevatzky, reconocido especialist námber uan en “carrera al Oscar”. Una historia de amor medio pegoteada con cinta scotch para la cartera de la dama. Y por último una coincidencia extraña, inefable, pero con un tufo a rebusqueta que noquea: Rago calvo en la peli, y ¡oh sorpresa!: Rago calvo en una publicidad de Nextel estrenada el mismo mes…
Ah pero qué actuaciones, qué planos, qué puesta de época, ¡qué fotografía!... En fin, para qué abundar cuando podemos decir: Qué Bien Hecha. Y nuestra. ¡Vamos por el Oscar que le negaron al hijo de la novia con Alzheimer!
Rebusquetero de aquéllos, este Campanella. Por eso el valor artístico de esta película, en la que se cuenta bastante bien una historia bastante buena, se hunde bajo el peso de horribles mercachifleadas que lleva puestas. Diálogos estirados con pavotes jueguitos de palabras o frases puestos con el objetivo de que uno los escuche y diga: “¡Faaa, qué buenos diálogos!”. Sobrecarga de palabrotas, como si perviviéramos en un 1984 de catarsis post-dictadura. Una escena que podría estar entre lo mejor de la película y termina entre lo peor del año, por tratar de abrochar la coproducción poniendo a un español (el del chumbo en la foto) a hacer de argentino. Un guiño a la historia reciente (“mejor Triple A che, el Proceso está muy gastado…”) seguramente alentado por el productor asociado Kuschevatzky, reconocido especialist námber uan en “carrera al Oscar”. Una historia de amor medio pegoteada con cinta scotch para la cartera de la dama. Y por último una coincidencia extraña, inefable, pero con un tufo a rebusqueta que noquea: Rago calvo en la peli, y ¡oh sorpresa!: Rago calvo en una publicidad de Nextel estrenada el mismo mes…
Ah pero qué actuaciones, qué planos, qué puesta de época, ¡qué fotografía!... En fin, para qué abundar cuando podemos decir: Qué Bien Hecha. Y nuestra. ¡Vamos por el Oscar que le negaron al hijo de la novia con Alzheimer!
sábado, noviembre 7
jueves, noviembre 5
jueves, octubre 29
miércoles, octubre 28
lunes, octubre 26
Echate un mocazo cuando tengás tiempo

Cuarta entrega del suplemento de La Voz dedicado a grandes romances "doctos". En esta ocasión, los protagonistas son Sabattini y Barón Biza. Raúl, claro, no ése de la foto, que es... Jorge.
Mención aparte para el chivo de abajo: singular muestra de humor involuntario. (Con el "Formando Líderes" se corrían menos riesgos...)
jueves, octubre 22
miércoles, octubre 14
A Eduardo Fideleff lo conocí en alguna casa de Olivos el mismo domingo que atravesé un ventanal volando.
Argentinitis
Argentinitis
jueves, octubre 8
lunes, octubre 5
sábado, octubre 3
"No, si es que el nivel de pelotudez de la publicidad nacional es alevosamente superlativo"
Primero veamos este aviso de Coca Cola.
Ahora pasemos a esta traducción de lo que caprichosamente podríamos llamar una crítica del producto.
¿Alguna vez te preguntaste por qué la Coca Cola llega con una sonrisa? Bueno, es porque te pone. La cocaína fue sacada de circulación hace casi cien años, ¿sabés por qué? Porque era redundante.
En los primeros 10 minutos: 10 cucharadas teteras de azúcar irrumpen en tu sistema. (El 100% de la ingesta diaria recomendada.) Si no vomitás ese dulzor excedente es porque el ácido fosfórico se encarga de cortar su sabor y así permitir que permanezca en el cuerpo.
20 minutos: El azúcar de tu sangre aumenta, causando un estallido insulínico. Tus riñones responden convirtiendo todo el azúcar posible en grasa. (Hay mucho de ésta en este momento en particular.)
40 minutos: La absorción de cafeína es completa. Tus pupilas se dilatan, crece tu presión sanguínea, y como respuesta a esto tus riñones mandan más azúcar a tu flujo sanguíneo. Los receptores de adenosina de tu cerebro ahora están bloqueados, para prevenir la somnolencia.
45 minutos: Tu cuerpo aumenta la producción de dopamina, estimulando los centros de placer de tu cerebro. Físicamente hablando, de este mismo modo actúa, por ejemplo, la heroína.
60 minutos: El ácido fosfórico aglutina calcio, magnesio y zinc en la zona baja de tus intestinos, generando un nuevo exceso en el metabolismo. Esto se combina con altas dosis de azúcar y edulcorantes artificiales, los que además aumentan la excreción urinaria de calcio.
60 minutos: Las propiedades diuréticas de la cafeína entran en acción. (Tenés que mear.) Ahora está asegurado que evacues depósitos de calcio, magnesio y zinc que estaban destinados a tus huesos, como así también sodio, electrólitos y agua.
60 minutos: A medida que el desorden interno decrece, sobreviene un shock por falta de azúcar. Podés sentirte irritable y/o perezoso. Por otra parte, has literalmente meado toda el agua que había en la Coca. Pero no sin antes haberle infundido a tu meo valiosos nutrientes que tu cuerpo podría haber usado para cosas como hidratar tu sistema o fortalecer huesos y dientes.
A todo esto le sigue un shock por falta de cafeína en cuestión de horas. (Que pueden reducirse a sólo dos en el caso de que seas un fumador.) Pero che, tomate otra Coca, te va a hacer sentir mejor.
Ahora pasemos a esta traducción de lo que caprichosamente podríamos llamar una crítica del producto.
¿Qué le pasa a tu cuerpo si te tomás una Coca ahora mismo?
¿Alguna vez te preguntaste por qué la Coca Cola llega con una sonrisa? Bueno, es porque te pone. La cocaína fue sacada de circulación hace casi cien años, ¿sabés por qué? Porque era redundante.
En los primeros 10 minutos: 10 cucharadas teteras de azúcar irrumpen en tu sistema. (El 100% de la ingesta diaria recomendada.) Si no vomitás ese dulzor excedente es porque el ácido fosfórico se encarga de cortar su sabor y así permitir que permanezca en el cuerpo.
20 minutos: El azúcar de tu sangre aumenta, causando un estallido insulínico. Tus riñones responden convirtiendo todo el azúcar posible en grasa. (Hay mucho de ésta en este momento en particular.)
40 minutos: La absorción de cafeína es completa. Tus pupilas se dilatan, crece tu presión sanguínea, y como respuesta a esto tus riñones mandan más azúcar a tu flujo sanguíneo. Los receptores de adenosina de tu cerebro ahora están bloqueados, para prevenir la somnolencia.
45 minutos: Tu cuerpo aumenta la producción de dopamina, estimulando los centros de placer de tu cerebro. Físicamente hablando, de este mismo modo actúa, por ejemplo, la heroína.
60 minutos: El ácido fosfórico aglutina calcio, magnesio y zinc en la zona baja de tus intestinos, generando un nuevo exceso en el metabolismo. Esto se combina con altas dosis de azúcar y edulcorantes artificiales, los que además aumentan la excreción urinaria de calcio.
60 minutos: Las propiedades diuréticas de la cafeína entran en acción. (Tenés que mear.) Ahora está asegurado que evacues depósitos de calcio, magnesio y zinc que estaban destinados a tus huesos, como así también sodio, electrólitos y agua.
60 minutos: A medida que el desorden interno decrece, sobreviene un shock por falta de azúcar. Podés sentirte irritable y/o perezoso. Por otra parte, has literalmente meado toda el agua que había en la Coca. Pero no sin antes haberle infundido a tu meo valiosos nutrientes que tu cuerpo podría haber usado para cosas como hidratar tu sistema o fortalecer huesos y dientes.
A todo esto le sigue un shock por falta de cafeína en cuestión de horas. (Que pueden reducirse a sólo dos en el caso de que seas un fumador.) Pero che, tomate otra Coca, te va a hacer sentir mejor.
You Tube, Blisstree
miércoles, septiembre 30
lunes, septiembre 21
sábado, septiembre 19
viernes, septiembre 18
jueves, septiembre 17
Frío, gris, lluvioso... en muchos sentidos un día choto.

Pero perfecto para escuchar el disco nuevo de David Sylvian.
Bolachas
jueves, septiembre 10
El pánico eliminatorio ya empezó a ponerse divertido

En alguna temprana entrada de este blog ya había sido deslizada la impresión: salvando escasísimas excepciones, los periodistas deportivos no son ningunos especialistas, sino simples mortales con poco y nada que aportar y un micrófono o teclado adelante.
Vamos con dos perlas de ayer, seguramente las primeras de un laaargo collar:
Gustavo Grabia (antes del partido), en El Show de la Noticia, FM 100:
No vendría nada mal un empate esta noche en Paraguay. Quedaríamos por lo menos iguales con Ecuador, y después viene Perú, a los que como en el 78, les mandamos un par de barcos con trigo y listo.
Martín Souto (después del partido), en Paso a Paso, TyC Sports:
Estoy convencido que vamos a ir, no sé cómo. Hoy, no hay nada para rescatar.
miércoles, septiembre 9
Auspicia este telebeam, sí, Bananas Fresán

Chau loco, ya son demasiadas veces de leer a este stand-up columnist despuntando su pulsión de basurear al fútbol y a todo lo que le ande cerca. Me pregunto si no estamos frente a un Sebreli de la Generación X, y me respondo que no, no exactamente: el viejo ladri es mucho peor, su anti-futbolismo ya es una marca de fábrica con la que factura mecánicamente y como loco. Este otro no, vamos a reconocerle que sólo exhibe su desprecio ignorante de a ratos, nomás cuando se le vuelve demasiado incontenible. Pero las broncas de este tipo con El Fútbol se le vuelven como boomerang si pensamos en ciertos rasgos o tics de su propio estilo. Porque a ver… ¿cuánta diferencia habrá entre la catequesis maradoniana, y la beatliana, la dylaniana, la salingeriana, la cheeveriana, la proustiana (desde el día que la esposa le regaló los siete tomos y él los leyó todititos y salió corriendo a contarlo), y bué, mil largos etcéteras, con las que él mismo nos viene machacando desde hace más de una veintena de años?
Página/12
miércoles, septiembre 2
Un día hay vida. Por ejemplo, un hombre de excelente salud, ni siquiera viejo, sin ninguna enfermedad previa. Todo es como era, como será siempre. Pasa un día y otro, ocupándose sólo de sus asuntos y soñando con la vida que le queda por delante. Y entonces, de repente, aparece la muerte. El hombre deja escapar un pequeño suspiro, se desploma en un sillón y muere. Sucede de una forma tan repentina que no hay lugar para la reflexión; la mente no tiene tiempo de encontrar una palabra de consuelo. No nos queda otra cosa, la irreductible certeza de nuestra mortalidad. Podemos aceptar con resignación la muerte que sobreviene después de una larga enfermedad, e incluso la accidental podemos achacarla al destino; pero cuando un hombre muere sin causa aparente, cuando un hombre muere simplemente porque es un hombre, nos acerca tanto a la frontera invisible entre la vida y la muerte que no sabemos de qué lado nos encontramos. La vida se convierte en muerte, y es como si la muerte hubiese sido dueña de la vida durante toda su existencia.
Muerte sin previo aviso, o sea, la vida que se detiene. Y puede detenerse en cualquier momento.
Paul Auster, La invención de la soledad
Muerte sin previo aviso, o sea, la vida que se detiene. Y puede detenerse en cualquier momento.
Paul Auster, La invención de la soledad
miércoles, agosto 26
El porrotti de la mañana
Dadas las opciones de su múltiple choice, si este bloguero te invita a su casa, mejor llevá el porro. Porque lo que es él, o no tiene, o no te convida.
Es un suponer.
El café de la mañana
Es un suponer.
El café de la mañana
Como te digo una cosa te digo la otra
Todo un caso para estudiantes de periodismo: una nota con texto (tirando a) progre, y título a todas luces reaccionario.
La Voz del Interior
La Voz del Interior
lunes, agosto 24
De La Rúa Reloaded

Hace tres meses venía a decirles a los radichas cordobeses que si los K perdían, renunciaban y él llamaba a elecciones en 60 días.
Ahora difunde su nuevo hit: Mi renuncia no es positiva.
La Voz del Interior
sábado, agosto 22
viernes, agosto 21
Qué boludo, me lo perdí...

–¿Por qué en todos tus discos utilizás voces femeninas?
–Porque las letras que yo escribo están hechas para una perspectiva femenina la mayor parte del tiempo. Por ejemplo, Broken Homes pudo haber sido escrita por una mujer. Mi primera letra fue una que decía “tus ojos parecen los míos; entonces verás como nadie más puede ver”. Yo en ese momento no tenía hijos, entonces, ¿de qué estoy hablando?, ¿de quién estoy hablando? De mi madre. Ella no tuvo su oportunidad de escribir y siento como si ella se hubiera sacrificado para darme la oportunidad de escribir letras. Nunca entendí por qué escribo como mujer; supongo que tengo el talento de mi madre o simplemente soy su vehículo.
(Tricky, que tocó anoche en Córdoba, entrevistado en Página/12)
martes, agosto 18
martes, agosto 11
La nueva Contra
Por Cristóbal Kent
Ejecutado a sólo cinco meses de la asunción de Barack Obama, el golpe de Estado en Honduras inaugura la “nueva” era de la política de los EEUU para América Latina. Con el secuestro y destierro del presidente Zelaya queda expuesto el carácter de una línea trazada para derrocar, por distintos medios, a los gobiernos que procuran articularse con independencia de la supremacía norteamericana. Mirando la composición del gabinete de Obama se pueden ver claras las huellas de esta ofensiva, que se remontan al plan criminal de contrainsurgencia y narcotráfico comandado por Ronald Reagan durante los años ochenta.
Tierras calientes
Con el triunfo de la Revolución Sandinista y el inicio de la guerra civil en El Salvador, entre 1979 y 1980, los Estados Unidos vieron cómo, a poco de ser derrotados en Vietnam, se fracturaba su esquema para el control de Latinoamérica basado en las dictaduras militares.
En 1980 se lleva a cabo en Buenos Aires el 4º Congreso de la Liga Anticomunista Latinoamericana, afiliada a la Liga Anticomunista Mundial fundada en Taiwán en 1966. Presididos por Guillermo Suárez Mason, comandante del Cuerpo Iº del Ejército Argentino, toman parte del evento Woo Jae Sung en representación de la Secta Moon, el terrorista italiano Stefano Delle Chiaie y delegados de la Propaganda Due, enviados del recientemente depuesto Anastasio Somoza y la organización anticastrista Alpha 66 (relacionada al asesinato de Kennedy), Roberto d´Aubuisson, líder de los “Escuadrones de la muerte” de El Salvador, el neofascista guatemalteco Mario Sandoval Alarcón, y John Carbaugh, asistente del senador norteamericano por Carolina del Norte, Jesse Helms. Allí se define la participación del Batallón 601, a las órdenes de Suárez Mason, en las tareas conjuntas de: dar un golpe de Estado en Bolivia, organizar la logística para el tráfico internacional de cocaína boliviana, instalar en Miami la fachada empresarial para el lavado de dinero, desviar una parte de la recaudación hacia la Contra nicaragüense y los grupos paramilitares de Guatemala, El Salvador y Honduras, y eliminar el soporte social de la guerrilla centroamericana. En el corazón de este propósito, el gobierno norteamericano debió pasar a manos más duchas en el oficio de contener la “amenaza comunista”.
Una de las primeras medidas de la Casa Blanca Reagan fue hacer de Honduras la base para el control político y sobre todo militar de la región. Para llevar adelante este objetivo se designó a un experto en actividades de inteligencia como John Dimitri Negroponte (acompañado en la foto), diplomático de la CIA que contaba en su currículum el haber estado a cargo de la “Operación Fénix”, que supuso el asesinato de 40 mil cuadros de la resistencia civil vietnamita.
Durante la embajada de Negroponte en Honduras se construyeron y mejoraron no menos de 12 aeropuertos, se instalaron tanques de almacenamiento de combustible, bodegas para alimentos y ropas, depósitos de armas y municiones. Las Fuerzas Especiales estadounidenses –los “boinas verdes”– entrenaron a cerca de un tercio del Ejército Hondureño, además de proveerlo con sus primeras embarcaciones marinas. Negroponte supervisó también la creación de El Aguacate, centro clandestino de detención y tortura, y campo de entrenamiento de la “Contra”, que agrupaba a todos los brazos armados de la oposición nicaragüense.
En 1983 se transforma la base de Palmerola en el cuartel de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo, bajo las órdenes del Comando Sur de Los Estados Unidos. Allí mismo se disponen habitaciones para 1000 soldados, un moderno hospital con 250 camas, radares y una central de comunicaciones.
La Constitución de Honduras prohíbe la presencia militar extranjera en el país. Pero un acuerdo realizado en 1954 entre Washington y Tegucigalpa autorizó la estadía “semipermanente” de soldados estadounidenses.
Las bases sirvieron tanto para adiestrar a la Contra nicaragüense como para asistir al Ejército Salvadoreño. Eran además el centro de formación y madriguera de los escuadrones de la muerte hondureños (“Lince” y “Cobra”) ordenados para exterminar la oposición local a la injerencia norteamericana y el apoyo a los Sandinistas. Uno de los individuos promovidos para su dirección fue el Capitán Billy Joya, alumno del golpista Guillermo Suárez Mason y su Batallón 601.
En 1984 es arrestado en Fort Lauderdale, Florida, el piloto de TWA (Trans World Airlines) y agente de la CIA, Barry Seal. Acusado por lavado de dinero y tráfico de drogas, Seal negoció un acuerdo con el Departamento de Justicia de los Estados Unidos que incluyó su conversión a informante de la Drug Enforcement Administration (DEA) y su testificación en contra de sus anteriores empleadores colombianos. Fue asesinado en febrero de 1986 en Baton Rouge, Louisiana.
En 1987 se destapa en el Congreso de los EEUU la “Operación Águila Negra”, encomendada en secreto por Reagan a sus principales colaboradores, entre ellos John Negroponte, que consistió en la venta de armas a Irán –por entonces en guerra con Irak– cuyos saldos fueron destinados a financiar a la Contra y al conjunto de la contrainsurgencia centroamericana. Al mando de la operación fue asignado Oliver North, Coronel del Cuerpo de Marines. Las leyes norteamericanas impedían explícitamente la cooperación con Irán y la Contra.
En paralelo, la asistencia oficial y extraoficial de los comandos antisandinistas, las tropas guatemaltecas y salvadoreñas, y los escuadrones de la muerte centroamericanos, se combinó con el montaje a gran escala de las estructuras de tráfico de cocaína colombiana hacia los EEUU. A tal fin se contrató a los miembros de la “Operación 40”, creada después del triunfo de la Revolución Cubana con la misión de conspirar contra todo aquel gobierno rebelde al imperio norteamericano y estrenada en la invasión de Playa Girón. En su planilla figuraba el terrorista Luis Posada Carriles, quien en 1985 había escapado de las cárceles venezolanas con la ayuda de Oliver North, y se hallaba escondido en el aeropuerto militar de Ilopango, a las afueras de San Salvador. Ilopango funcionó como posta de este pasaje internacional de armas, drogas, asesinos y billetes.
Hasta entonces la cocaína era extremadamente cara en los EEUU. En 1975 la cifra estimada de consumidores era de 5 millones. Hacia mediados de los ´80, el volumen del tráfico, que rondaba las 200 toneladas anuales, había bajado el precio del kilo de 50 a 15 mil dólares, en tanto el número de usuarios ascendía a 30 millones.
El armamento de la Resistencia Nicaragüense (nombre adoptado por la Contra en 1987) fue comprado a las empresas militares norteamericanas con el dinero de la cocaína, la chequera iraní y la colecta de donaciones que Oliver North realizó entre los gobiernos de Taiwán, Brunei y Arabia Saudita (50 millones de dólares). Los petrodólares fueron transferidos a través de la familia Bin Laden y el príncipe Bandar Bin Sultan, embajador saudí en los Estados Unidos desde 1983 a 2005.
La ayuda continuó incluso en el período electoral de 1990. El Frente Sandinista perdió las elecciones del 25 de febrero de ese año, y el poder pasó a Violeta Barrios de Chamorro (viuda del director del diario La Prensa, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal), que encabezaba la Unión Nacional Opositora, apoyada por los Estados Unidos.
Los máximos responsables del escándalo Irán-Contras fueron condenados entre finales de los ochenta y principios de los noventa, y en 1992 indultados por el presidente George H.W. Bush.
Otra vía para ingresar la cocaína a suelo norteamericano estuvo localizada en el aeropuerto de Mena, Arkansas. El gobernador de Arkansas en esos años era el futuro presidente Bill Clinton.
Buena parte del traslado de las armas a Centroamérica corrió por cuenta de la Guardia Nacional de Arkansas, encubiertas bajo el pretexto de realizar maniobras en Honduras. Los ejercicios patrióticos le valieron al gobernador Clinton una condecoración del presidente Reagan.
Buenos muchachos/as

William Jefferson Clinton creció en Hot Springs, Arkansas, capital del juego, tráfico de drogas y crimen organizado del centro y sur de los EEUU. El tío de Bill era miembro de la “Dixie”, una red de grupos especializados en diferentes categorías criminales: robo de automóviles, soborno de oficiales públicos, tráfico de alcohol, marihuana, cocaína y metanfetamina. La regla número uno de la Dixie era “Tú no vas a alcahuetear para la policía”. El asesinato fue su marca diferencial. Los damnificados fueron a menudo personas que testificaron en su contra. Durante los 12 años que gobernó Arkansas, se rumoreaba que Clinton era la cabeza de la Dixie, algo similar a lo que podía escucharse en Córdoba respecto del tres veces gobernador Eduardo Angeloz.
Roger Morris, biógrafo de Richard Nixon, declara en su libro “Compañeros en el poder”, que a finales de los ´60, mientras estudiaba en Oxford, Inglaterra, Bill Clinton fue reclutado por la CIA para vigilar a los estudiantes involucrados en actividades de protesta contra la guerra de Vietnam, y que en 1969 fue enviado a Noruega para confeccionar un informe sobre los desertores norteamericanos refugiados en Escandinavia.
La CIA empezó a reclutar agentes en los campus universitarios bajo el gobierno de Lyndon Johnson, so pretexto de que había “dinero y organizadores comunistas detrás de los estudiantes”. El programa, conocido como “Operación Kaos”, ofrecía a los informantes una serie de incentivos: algún dinero en efectivo, solucionar sus problemas de alistamiento y promesas de ayuda futura. El programa Kaos causó serias fricciones con los servicios de inteligencia británicos (MI5) porque violaba el acuerdo entre los EEUU y el Reino Unido sobre que ninguno de los dos países conduciría operaciones encubiertas o se dedicaría a reclutar agentes en sus territorios.
Los archivos de la Operación Kaos fueron destruidos por la CIA a mediados de los ´70. Esos archivos pudieran explicar algunos episodios sucedidos durante la gobernación de Clinton en Arkansas, cuando dicho Estado se volvió un punto estratégico de los esfuerzos secretos del presidente Ronald Reagan para asistir a la Contra nicaragüense.
Por su parte, Hillary Rodham Clinton, quien se inició en la política como voluntaria al servicio del candidato republicano Barry Goldwater en 1964, respaldó una fundación de ayuda a la Contra en Little Rock (capital de Arkansas) y usó sus influencias en los círculos liberales norteamericanos para minar la legitimidad de los movimientos pacifistas y las iglesias que condenaban la intervención en Centroamérica.
Bill y Hillary se conocieron siendo estudiantes de abogacía en la Universidad de Yale, donde también se graduó John Negroponte. Se sabe que mientras estuvo en Yale, Negroponte formó parte de la hermandad secreta “Skull & Bones” (“Calavera y Huesos”) considerada una logia para la selección de cuadros destinados a las altas esferas de poder, entre ellas la CIA. Destacan en su ilustre nómina de asociados los ex presidentes Bush, padre e hijo, y Howard Taft, el mismo que dijera: “No está lejos el día en que todo el hemisferio será nuestro. De hecho, en virtud de nuestra superioridad racial, ya es moralmente nuestro”.
Antes de convertirse en Primera Dama, Hillary sirvió como abogada en la firma Rose, una de las más activas litigantes contra los sindicatos, y durante seis años tuvo un asiento en la mesa directiva de Wal-Mart, la compañía más grande del mundo, célebre por prohibir la organización gremial de sus empleados, por obligarlos a trabajar después de hora, por el uso de inmigrantes ilegales para la limpieza nocturna, la discriminación femenina y la destrucción de comunidades alrededor del mundo.
Puede que afuera de los EEUU la imagen popular de Bill Clinton esté asociada al sexo oral, a un período dichoso de la economía norteamericana, o en contraposición a la patética estampa de Bush Jr. Pero dentro de los EEUU hay otro enlace, y se le conoce como “Clinton body count”. “El número de víctimas de Clinton” suma más de cincuenta muertes violentas relacionadas de una u otra forma con Bill y compañía. La lista incluye funcionarios de gobierno, guardaespaldas, investigadores, testigos, y se contabilizan cuando menos media docena de “suicidios” y una docena de aviones y helicópteros estrellados.
Banana Juniors
Durante el segundo período presidencial de Clinton y el primer mandato de George Bush Jr., la empresa frutícola Chiquita Brands –ex United Fruit Company– propiedad desde 1969 de la petrolera Zapata (fundada por George H.W. Bush en 1954), se dedicó a financiar al grupo paramilitar “Autodefensas Unidas de Colombia” a cambio del protectorado de sus plantaciones y del robo de hectáreas al campesinado colindante. Un reporte de la OEA afirma que Banadex, la sucursal colombiana de Chiquita, colaboró además en la entrega de 3000 fusiles AK y millones de municiones para los paramilitares.
Las oficinas centrales de Chiquita Brands están ubicadas en Cincinnati, Ohio. Sus bananeras en Bermuda, Colombia, Costa Rica, Filipinas, Guatemala, Honduras y Panamá. El 11 % de la producción proviene de Ecuador, donde menos del 1 % de sus peones están sindicalizados, no reciben pagos por horas extras, ni tampoco seguro médico, herramientas o uniformes. El principal accionista de Chiquita es el empresario Carl Lindner Jr.
Cuando se llamaba United Fruit Company, en 1954, Chiquita apoyó el golpe militar patrocinado por la CIA contra el presidente de Guatemala Jacobo Arbenz y su proyecto de reforma agraria. Allen Dulles, por entonces Director de la CIA, era además abogado de la United Fruit Company. El golpe fue lanzado desde Honduras.
En 1961, la United Fruit puso sus barcos a disposición de la “Operación Zapata”, nombre clave de la fallida invasión de Playa Girón. En el ´72, Chiquita llevó a la presidencia de Honduras al general Oswaldo López Arellano, hombre que disolvió el Congreso y prohibió la actividad de los partidos políticos. En 1974 un jurado estadounidense acusó a la compañía de sobornar a Arellano a cambio de bajar las retenciones a la exportación de bananas. Durante el “Bananagate”, el presidente de Chiquita, Eli M. Black, cayó del piso 44 de un edificio en Manhattan, en un aparente suicidio. El nuevo hombre fuerte de Chiquita pasó a ser Carl Lindner Jr (foto).
Lindner Jr. es un generoso donante del Partido Republicano. Ha aportado suculentas sumas de dinero a las campañas presidenciales de Nixon, Reagan, los Bush, John McCain, y a postulantes al Senado como Newt Gingrich. En 1993, la Unión Europea limitó la cantidad de bananas que Chiquita podía exportar al viejo continente. Un memorando de la Casa Blanca establece que en el mes de octubre de 1994, cuando el gobierno de Clinton consideraba iniciar acciones contra estas restricciones, Lindner Jr. fue llamado por el Vicepresidente Al Gore. De acuerdo con la agencia Associated Press, en las próximas semanas Lindner Jr. hizo un aporte de 250 mil dólares al Comité Nacional Demócrata.
En 1994 se da en Miami el puntapié inicial del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Bill Clinton designa como Enviado Especial para las Américas a su viejo amigo y Jefe de Gabinete, Thomas F. McLarty III (acompañado en la foto).
El diario californiano San José Mercury News publica en 1996 una serie de investigaciones tituladas “Alianza oscura”, realizadas por el ganador del premio Pulitzer, Gary Webb. La serie daba exhaustiva cuenta de cómo los traficantes derechistas de Latinoamérica habían apoyado a la CIA y la DEA en su guerra encubierta contra Nicaragua, vendiendo toneladas de cocaína en forma directa a las pandillas de Los Ángeles conocidas como “Crips” y “Bloods”. Las bandas se encargaron de esparcirla por toda la nación, en lo que se conoce como “epidemia del crack”. Meses después de la aparición de este informe, el San José Mercury News retiró su apoyo a las declaraciones de Gary Webb y el periodista fue obligado a abandonar el periódico.
El 12 de diciembre de 1996, la firma de Bill Clinton convierte en ley el acta de endurecimiento del embargo a Cuba aprobada en el Senado y promovida por el senador de Carolina del Norte, Jesse Helms.
El 3 de mayo de 1998, el diario Cincinnati Enquirer publicó “Los secretos de Chiquita revelados”, una nota de los reporteros investigadores Michael Gallagher y Cameron McWirther, donde hacían cargo a Chiquita Brands decontaminar el ambiente en sus plantaciones de América Central, permitir el ingreso de cocaína a los Estados Unidos en sus embarcaciones, sobornar a funcionarios extranjeros, y evitar una unión de trabajadores. Chiquita negó todas las acusaciones y demandó a Gallagher por infiltrar su sistema de correo de voz. En junio de 1998 el Enquirer se retractó, publicó una apología de Chiquita en primera plana, y le pagó a la compañía varios millones de dólares.
En 1998, Thomas F. McLarty deja su cargo como Enviado Especial para las Américas y retoma el control de su compañía, McLarty Associates. Su rol negociador es suplantado por el cubano-norteamericano Hugo Llorens, Subdirector de Política Económica y de Coordinación de Cumbres en la Oficina de Asuntos Interamericanos, miembro del Departamento de Estado desde 1981.
McLarty Associates comprende 11 concesionarias automotrices en 5 Estados. Genera unos 600 millones de dólares anuales. En 1999, McLarty se asocia con Henry Kissinger y forman la “Kissinger McLarty Associates”. Entre los clientes secretos de la consultora Kissinger estaban compañías como Coca Cola, Volvo, American Express y Lehman Brothers, además de Merck, pionera en el procesado y distribución de clorhidrato de cocaína.
En 1999, los mandatarios de Colombia y EEUU, Andrés Pastrana y Bill Clinton, acuerdan el “Plan Colombia”, concebido como un plan contrainsurgente bajo la cobertura de un plan antinarcóticos. El proyecto original tenía un presupuesto de 7,5 mil millones de dólares. Los críticos de esta iniciativa alegaron desde un principio que parte de los fondos estaban asignados a las fuerzas de seguridad comprometidas con grupos paramilitares en la represión de sectores de la población y organizaciones de izquierda. De gran importancia dentro del paquete de ayudas aprobadas por el presidente Clinton fue la denominada “Avanzada dentro del sur de Colombia”, una importante región productora de coca.
En diciembre del 2004, el periodista Gary Webb (foto), quien había iluminado la alianza secreta de la CIA con el narcotráfico, fue encontrado muerto. El forense del condado de Sacramento determinó que Webb se había suicidado. Gary tenía DOS balazos en la cabeza.
En el 2006, la revista Forbes ubicó a Carl Lindner Jr. en el puesto 133 de los más ricos del mundo, con una fortuna de 2300 millones de dólares. En el 2007, el Departamento de Justicia de los EEUU entabló juicio contra Chiquita por el financiamiento de los paramilitares colombianos. En el transcurso del juicio, Chiquita fue defendida por la firma legal Covington & Burling. El abogado elegido por Covington & Burling para defender a Chiquita fue Eric Holder Jr., quien había trabajado como Vicefiscal de los EEUU durante el gobierno de Bill Clinton.
La Chiquita Brands reconoció que entre 1997 y 2004 sus principales cuadros directivos entregaron a las Autodefensas colombianas 1,7 millones de dólares. El dinero fue girado en 100 cuotas por intermedio de las empresas Convivir Papagayo, creadas por el entonces gobernador de Antioquía, Álvaro Uribe. El paramilitar Raúl Hasbún, alias Comandante Pedro Ponte, fue el representante legal de varias Convivir. Hasbún ha confesado que también recibían dinero de la Coca Cola, y que él mismo dio la orden de asesinar a todas las personas “que olieran a guerrilla”.
El documento de la Fiscalía revela que la sanción original para Chiquita era de 79 millones de dólares, pero que ésta terminó reducida a 25 durante la negociación con Eric Holder Jr. Entre los directivos implicados en el hecho estaba Keith Lindner, hijo de Carl Lindner Jr.
Pasta base
Cuando el presidente Correa anunció que los EEUU debían desalojar la base de Manta, en el Pacífico ecuatoriano, la flamante Secretaria de Estado, Hillary Clinton, respondió firmando el plan urdido por el Secretario de Defensa, Bob Gates, para poner cinco nuevas bases en Colombia. Las bases son: “Palanquero”, noroeste de Bogota; “Apiay”, al este, cerca de Venezuela; “Málaga Bay”, en el Pacifico; “Malambo” y “Cartagena”, en la costa Caribe.
El plan de las nuevas bases es una amenaza directa a Venezuela y Ecuador, y también es un mensaje para la derecha paramilitar de Colombia, en el sentido de que las fosas nasales cavadas por su marido en Arkansas están hoy más abiertas que nunca.
Bob Gates (foto) fue Director Adjunto de la CIA en 1986. Al año siguiente, tras la dimisión de William Casey, Ronald Reagan lo propuso para dirigir la Agencia. Pero el Senado desaprobó su confirmación debido a que Gates había estado estrechamente relacionado con importantes figuras implicadas en el escándalo Irán-Contras, y a polémicos informes que había redactado en los que aconsejaba que EEUU tenía que intervenir militarmente en Nicaragua para neutralizar al gobierno Sandinista enemigo de Washington.
George H.W. Bush propuso a Gates por segunda vez para Director de la CIA en mayo de 1991. En esta ocasión sí consiguió la aprobación del Senado después de un duro proceso de confirmación en el que fue acusado de haber falsificado informes de inteligencia para exagerar la amenaza soviética en los últimos años de la Administración Reagan.
Tras la dimisión de Donald Rumsfeld, el presidente George Bush Jr. escogió a Robert Gates para convertirse en el nuevo Secretario de Defensa y su nominación fue confirmada por la unanimidad del Senado. El 1º de diciembre de 2008, el presidente electo Barack Obama reconfirmó a Robert Gates como Secretario de Defensa.
En septiembre del 2007, el periodista Andrés Oppenheimer publica en el Miami Herald una nota titulada “Cuidado con Irán en América Latina”. Allí sostiene que la gira del presidente iraní Ahmadinejad por América Latina no sólo busca romper su aislamiento diplomático sino también exportar su “ideología fascista” para sorprender a Estados Unidos por la retaguardia. Oppenheimer aseveró también que “la embajada de Irán en Managua se ha convertido en la más grande de la ciudad”.
En marzo del 2008, Nancy Menges, miembra del “Centro para la Seguridad Política”, declara en una audiencia del Congreso de los EEUU:
“La presencia iraní puede verse también en Nicaragua. Irán abrió recientemente una enorme embajada en Managua. Diplomáticos que gozan de inmunidad van y vienen, y el edificio es inmune a cualquier tipo de espionaje. No hay control de los movimientos de los diplomáticos iraníes. A mediados de 2007 se descubrió que Ortega autorizó a 21 iraníes a entrar en el país sin visa. Esto demuestra claramente que el régimen de Ortega, al igual que el de Chávez, no vigila quién entra en sus respectivos países. Eso puede tener serias consecuencias para la seguridad de nuestra región”.
El Centro para la Seguridad Política es el “tanque de pensamiento” de los halcones de Washington. Nancy Menges es la viuda de Constantin Menges, uno de los secuaces de Reagan en el apoyo a la Contra y la invasión de la isla de Granada en 1983.
En el momento en que Nancy Menges comparecía ante el Congreso, su amigo Michael Rubin publicaba un breve informe titulado “La ambición global de Irán”. Rubin, graduado en historia por la Universidad de Yale, fue consejero del ex Secretario de Defensa Donald Rumsfeld para las cuestiones vinculadas a Irak e Irán, y participó activamente en la campaña de mentiras que sirvieron para justificar la invasión de Irak. Militó a favor de la ampliación de la guerra y aconsejó públicamente que se asesinara a los presidentes de ambos países.
Durante una reunión con el pleno del Departamento de Estado sobre cuestiones externas, realizada el 1º de Mayo del 2009, la Secretaria de Estado Hillary Clinton dijo: “No creo que en el mundo multipolar de hoy, donde estamos compitiendo con por lo menos los rusos, los chinos y los iraníes, nos convenga volverle la espalda a los países de nuestro propio hemisferio. Estamos viendo qué hacer para arreglar con el presidente Ortega. Los iraníes están construyendo una inmensa embajada en Managua, y ustedes pueden imaginarse para qué es…”.
En su edición del 13 de julio del 2009, el Washington Post reveló que la construcción de una mega embajada iraní en Managua nunca existió. Es decir, lo de Hillary no fue una exageración o distorsión de los hechos, sino una simple invención. Las mentiras descaradas de Hillary no son novedad en los EEUU, al menos no desde que, en medio de su carrera presidencial contra Obama, fabulara haber sido blanco del ataque de francotiradores a su llegada como Primera Dama a Bosnia, en 1996, un hecho rápidamente desmentido por los archivos audiovisuales de aquella visita.
En los últimos seis años, Irán abrió seis nuevas embajadas en Latinoamérica, en adición a las cuatro ya existentes. Diez en un total de 33 países. En Managua, Irán está representado por un embajador que vive con su esposa en un departamento rentado.
Lejos de reconocer el error de la Sra. Clinton, el vocero del Departamento de Estado se limitó a celebrar la ausencia de la mega embajada iraní en Managua, y evadió las preguntas de la prensa respecto de las fuentes de la Secretaria de Estado, denunciando el arresto de una estudiante universitaria norteamericana en Irán.
El verdadero “Eje del Mal”
En agosto del 2008 Honduras ingresa como socio de la Alternativa Bolivariana para las Américas, ALBA. Al mes siguiente, el presidente Manuel Zelaya recibe las credenciales de Hugo Llorens como nuevo embajador de George Bush Jr. en Tegus (sobrenombre de Tegucigalpa).
En sus primeros años de actividad diplomática, Hugo Llorens (foto) –el ex hombre de Bill Clinton en los Tratados de Libre Comercio- actuó de consejero económico en la propia Honduras, Bolivia y el Paraguay de Stroessner. Luego estuvo en El Salvador, donde ostentó el cargo de Coordinador de Narcóticos. De 2002 a 2003, años del golpe de Estado en Venezuela, fue el Director de Asuntos Andinos del Consejo Nacional de Seguridad, y se convirtió en el principal asesor de Bush Jr. en asuntos relacionados con Colombia, Venezuela y Bolivia. Hugo Llorens fue ratificado embajador en Honduras por el presidente Barack Obama.
Eric Holder Jr., ex Vicefiscal del gobierno de Clinton, quien como abogado de Covington & Burling defendiera a Chiquita en la causa por financiar a las Autodefensas de Colombia, es actualmente el Fiscal General de los EEUU.
Entre los clientes de Covington & Burling se hallan las empresas Phillip Morris y Halliburton. En su sitio de Internet, Covington hace gala de que “tiene una importante alianza estratégica con McLarty Associates, una reconocida consultora internacional”. Hasta el año 2008, McLarty Associates se llamaba “Kissinger McLarty Associates”.
John Negroponte, quien participara con Henry Kissinger de los Acuerdos de París celebrados entre EEUU y Vietnam, es miembro del directorio de McLarty Associates y trabaja como asesor del Departamento de Estado bajo las órdenes de Hillary Clinton.
A principios del 2009, el gobierno de Manuel Zelaya aumentó el salario mínimo hondureño en un 60 %. Chiquita se quejó. Tras el golpe de Estado, el presidente de facto, Roberto Micheletti, contrató de asesor al ex líder de los escuadrones de la muerte hondureños, Billy Joya.
Tierras calientes
Con el triunfo de la Revolución Sandinista y el inicio de la guerra civil en El Salvador, entre 1979 y 1980, los Estados Unidos vieron cómo, a poco de ser derrotados en Vietnam, se fracturaba su esquema para el control de Latinoamérica basado en las dictaduras militares.
En 1980 se lleva a cabo en Buenos Aires el 4º Congreso de la Liga Anticomunista Latinoamericana, afiliada a la Liga Anticomunista Mundial fundada en Taiwán en 1966. Presididos por Guillermo Suárez Mason, comandante del Cuerpo Iº del Ejército Argentino, toman parte del evento Woo Jae Sung en representación de la Secta Moon, el terrorista italiano Stefano Delle Chiaie y delegados de la Propaganda Due, enviados del recientemente depuesto Anastasio Somoza y la organización anticastrista Alpha 66 (relacionada al asesinato de Kennedy), Roberto d´Aubuisson, líder de los “Escuadrones de la muerte” de El Salvador, el neofascista guatemalteco Mario Sandoval Alarcón, y John Carbaugh, asistente del senador norteamericano por Carolina del Norte, Jesse Helms. Allí se define la participación del Batallón 601, a las órdenes de Suárez Mason, en las tareas conjuntas de: dar un golpe de Estado en Bolivia, organizar la logística para el tráfico internacional de cocaína boliviana, instalar en Miami la fachada empresarial para el lavado de dinero, desviar una parte de la recaudación hacia la Contra nicaragüense y los grupos paramilitares de Guatemala, El Salvador y Honduras, y eliminar el soporte social de la guerrilla centroamericana. En el corazón de este propósito, el gobierno norteamericano debió pasar a manos más duchas en el oficio de contener la “amenaza comunista”.

Una de las primeras medidas de la Casa Blanca Reagan fue hacer de Honduras la base para el control político y sobre todo militar de la región. Para llevar adelante este objetivo se designó a un experto en actividades de inteligencia como John Dimitri Negroponte (acompañado en la foto), diplomático de la CIA que contaba en su currículum el haber estado a cargo de la “Operación Fénix”, que supuso el asesinato de 40 mil cuadros de la resistencia civil vietnamita.
Durante la embajada de Negroponte en Honduras se construyeron y mejoraron no menos de 12 aeropuertos, se instalaron tanques de almacenamiento de combustible, bodegas para alimentos y ropas, depósitos de armas y municiones. Las Fuerzas Especiales estadounidenses –los “boinas verdes”– entrenaron a cerca de un tercio del Ejército Hondureño, además de proveerlo con sus primeras embarcaciones marinas. Negroponte supervisó también la creación de El Aguacate, centro clandestino de detención y tortura, y campo de entrenamiento de la “Contra”, que agrupaba a todos los brazos armados de la oposición nicaragüense.
En 1983 se transforma la base de Palmerola en el cuartel de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo, bajo las órdenes del Comando Sur de Los Estados Unidos. Allí mismo se disponen habitaciones para 1000 soldados, un moderno hospital con 250 camas, radares y una central de comunicaciones.
La Constitución de Honduras prohíbe la presencia militar extranjera en el país. Pero un acuerdo realizado en 1954 entre Washington y Tegucigalpa autorizó la estadía “semipermanente” de soldados estadounidenses.
Las bases sirvieron tanto para adiestrar a la Contra nicaragüense como para asistir al Ejército Salvadoreño. Eran además el centro de formación y madriguera de los escuadrones de la muerte hondureños (“Lince” y “Cobra”) ordenados para exterminar la oposición local a la injerencia norteamericana y el apoyo a los Sandinistas. Uno de los individuos promovidos para su dirección fue el Capitán Billy Joya, alumno del golpista Guillermo Suárez Mason y su Batallón 601.
En 1984 es arrestado en Fort Lauderdale, Florida, el piloto de TWA (Trans World Airlines) y agente de la CIA, Barry Seal. Acusado por lavado de dinero y tráfico de drogas, Seal negoció un acuerdo con el Departamento de Justicia de los Estados Unidos que incluyó su conversión a informante de la Drug Enforcement Administration (DEA) y su testificación en contra de sus anteriores empleadores colombianos. Fue asesinado en febrero de 1986 en Baton Rouge, Louisiana.
En 1987 se destapa en el Congreso de los EEUU la “Operación Águila Negra”, encomendada en secreto por Reagan a sus principales colaboradores, entre ellos John Negroponte, que consistió en la venta de armas a Irán –por entonces en guerra con Irak– cuyos saldos fueron destinados a financiar a la Contra y al conjunto de la contrainsurgencia centroamericana. Al mando de la operación fue asignado Oliver North, Coronel del Cuerpo de Marines. Las leyes norteamericanas impedían explícitamente la cooperación con Irán y la Contra.
En paralelo, la asistencia oficial y extraoficial de los comandos antisandinistas, las tropas guatemaltecas y salvadoreñas, y los escuadrones de la muerte centroamericanos, se combinó con el montaje a gran escala de las estructuras de tráfico de cocaína colombiana hacia los EEUU. A tal fin se contrató a los miembros de la “Operación 40”, creada después del triunfo de la Revolución Cubana con la misión de conspirar contra todo aquel gobierno rebelde al imperio norteamericano y estrenada en la invasión de Playa Girón. En su planilla figuraba el terrorista Luis Posada Carriles, quien en 1985 había escapado de las cárceles venezolanas con la ayuda de Oliver North, y se hallaba escondido en el aeropuerto militar de Ilopango, a las afueras de San Salvador. Ilopango funcionó como posta de este pasaje internacional de armas, drogas, asesinos y billetes.
Hasta entonces la cocaína era extremadamente cara en los EEUU. En 1975 la cifra estimada de consumidores era de 5 millones. Hacia mediados de los ´80, el volumen del tráfico, que rondaba las 200 toneladas anuales, había bajado el precio del kilo de 50 a 15 mil dólares, en tanto el número de usuarios ascendía a 30 millones.
El armamento de la Resistencia Nicaragüense (nombre adoptado por la Contra en 1987) fue comprado a las empresas militares norteamericanas con el dinero de la cocaína, la chequera iraní y la colecta de donaciones que Oliver North realizó entre los gobiernos de Taiwán, Brunei y Arabia Saudita (50 millones de dólares). Los petrodólares fueron transferidos a través de la familia Bin Laden y el príncipe Bandar Bin Sultan, embajador saudí en los Estados Unidos desde 1983 a 2005.
La ayuda continuó incluso en el período electoral de 1990. El Frente Sandinista perdió las elecciones del 25 de febrero de ese año, y el poder pasó a Violeta Barrios de Chamorro (viuda del director del diario La Prensa, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal), que encabezaba la Unión Nacional Opositora, apoyada por los Estados Unidos.
Los máximos responsables del escándalo Irán-Contras fueron condenados entre finales de los ochenta y principios de los noventa, y en 1992 indultados por el presidente George H.W. Bush.
Otra vía para ingresar la cocaína a suelo norteamericano estuvo localizada en el aeropuerto de Mena, Arkansas. El gobernador de Arkansas en esos años era el futuro presidente Bill Clinton.
Buena parte del traslado de las armas a Centroamérica corrió por cuenta de la Guardia Nacional de Arkansas, encubiertas bajo el pretexto de realizar maniobras en Honduras. Los ejercicios patrióticos le valieron al gobernador Clinton una condecoración del presidente Reagan.
Buenos muchachos/as

William Jefferson Clinton creció en Hot Springs, Arkansas, capital del juego, tráfico de drogas y crimen organizado del centro y sur de los EEUU. El tío de Bill era miembro de la “Dixie”, una red de grupos especializados en diferentes categorías criminales: robo de automóviles, soborno de oficiales públicos, tráfico de alcohol, marihuana, cocaína y metanfetamina. La regla número uno de la Dixie era “Tú no vas a alcahuetear para la policía”. El asesinato fue su marca diferencial. Los damnificados fueron a menudo personas que testificaron en su contra. Durante los 12 años que gobernó Arkansas, se rumoreaba que Clinton era la cabeza de la Dixie, algo similar a lo que podía escucharse en Córdoba respecto del tres veces gobernador Eduardo Angeloz.
Roger Morris, biógrafo de Richard Nixon, declara en su libro “Compañeros en el poder”, que a finales de los ´60, mientras estudiaba en Oxford, Inglaterra, Bill Clinton fue reclutado por la CIA para vigilar a los estudiantes involucrados en actividades de protesta contra la guerra de Vietnam, y que en 1969 fue enviado a Noruega para confeccionar un informe sobre los desertores norteamericanos refugiados en Escandinavia.
La CIA empezó a reclutar agentes en los campus universitarios bajo el gobierno de Lyndon Johnson, so pretexto de que había “dinero y organizadores comunistas detrás de los estudiantes”. El programa, conocido como “Operación Kaos”, ofrecía a los informantes una serie de incentivos: algún dinero en efectivo, solucionar sus problemas de alistamiento y promesas de ayuda futura. El programa Kaos causó serias fricciones con los servicios de inteligencia británicos (MI5) porque violaba el acuerdo entre los EEUU y el Reino Unido sobre que ninguno de los dos países conduciría operaciones encubiertas o se dedicaría a reclutar agentes en sus territorios.
Los archivos de la Operación Kaos fueron destruidos por la CIA a mediados de los ´70. Esos archivos pudieran explicar algunos episodios sucedidos durante la gobernación de Clinton en Arkansas, cuando dicho Estado se volvió un punto estratégico de los esfuerzos secretos del presidente Ronald Reagan para asistir a la Contra nicaragüense.
Por su parte, Hillary Rodham Clinton, quien se inició en la política como voluntaria al servicio del candidato republicano Barry Goldwater en 1964, respaldó una fundación de ayuda a la Contra en Little Rock (capital de Arkansas) y usó sus influencias en los círculos liberales norteamericanos para minar la legitimidad de los movimientos pacifistas y las iglesias que condenaban la intervención en Centroamérica.
Bill y Hillary se conocieron siendo estudiantes de abogacía en la Universidad de Yale, donde también se graduó John Negroponte. Se sabe que mientras estuvo en Yale, Negroponte formó parte de la hermandad secreta “Skull & Bones” (“Calavera y Huesos”) considerada una logia para la selección de cuadros destinados a las altas esferas de poder, entre ellas la CIA. Destacan en su ilustre nómina de asociados los ex presidentes Bush, padre e hijo, y Howard Taft, el mismo que dijera: “No está lejos el día en que todo el hemisferio será nuestro. De hecho, en virtud de nuestra superioridad racial, ya es moralmente nuestro”.
Antes de convertirse en Primera Dama, Hillary sirvió como abogada en la firma Rose, una de las más activas litigantes contra los sindicatos, y durante seis años tuvo un asiento en la mesa directiva de Wal-Mart, la compañía más grande del mundo, célebre por prohibir la organización gremial de sus empleados, por obligarlos a trabajar después de hora, por el uso de inmigrantes ilegales para la limpieza nocturna, la discriminación femenina y la destrucción de comunidades alrededor del mundo.
Puede que afuera de los EEUU la imagen popular de Bill Clinton esté asociada al sexo oral, a un período dichoso de la economía norteamericana, o en contraposición a la patética estampa de Bush Jr. Pero dentro de los EEUU hay otro enlace, y se le conoce como “Clinton body count”. “El número de víctimas de Clinton” suma más de cincuenta muertes violentas relacionadas de una u otra forma con Bill y compañía. La lista incluye funcionarios de gobierno, guardaespaldas, investigadores, testigos, y se contabilizan cuando menos media docena de “suicidios” y una docena de aviones y helicópteros estrellados.
Banana Juniors
Durante el segundo período presidencial de Clinton y el primer mandato de George Bush Jr., la empresa frutícola Chiquita Brands –ex United Fruit Company– propiedad desde 1969 de la petrolera Zapata (fundada por George H.W. Bush en 1954), se dedicó a financiar al grupo paramilitar “Autodefensas Unidas de Colombia” a cambio del protectorado de sus plantaciones y del robo de hectáreas al campesinado colindante. Un reporte de la OEA afirma que Banadex, la sucursal colombiana de Chiquita, colaboró además en la entrega de 3000 fusiles AK y millones de municiones para los paramilitares.
Las oficinas centrales de Chiquita Brands están ubicadas en Cincinnati, Ohio. Sus bananeras en Bermuda, Colombia, Costa Rica, Filipinas, Guatemala, Honduras y Panamá. El 11 % de la producción proviene de Ecuador, donde menos del 1 % de sus peones están sindicalizados, no reciben pagos por horas extras, ni tampoco seguro médico, herramientas o uniformes. El principal accionista de Chiquita es el empresario Carl Lindner Jr.
Cuando se llamaba United Fruit Company, en 1954, Chiquita apoyó el golpe militar patrocinado por la CIA contra el presidente de Guatemala Jacobo Arbenz y su proyecto de reforma agraria. Allen Dulles, por entonces Director de la CIA, era además abogado de la United Fruit Company. El golpe fue lanzado desde Honduras.

En 1961, la United Fruit puso sus barcos a disposición de la “Operación Zapata”, nombre clave de la fallida invasión de Playa Girón. En el ´72, Chiquita llevó a la presidencia de Honduras al general Oswaldo López Arellano, hombre que disolvió el Congreso y prohibió la actividad de los partidos políticos. En 1974 un jurado estadounidense acusó a la compañía de sobornar a Arellano a cambio de bajar las retenciones a la exportación de bananas. Durante el “Bananagate”, el presidente de Chiquita, Eli M. Black, cayó del piso 44 de un edificio en Manhattan, en un aparente suicidio. El nuevo hombre fuerte de Chiquita pasó a ser Carl Lindner Jr (foto).
Lindner Jr. es un generoso donante del Partido Republicano. Ha aportado suculentas sumas de dinero a las campañas presidenciales de Nixon, Reagan, los Bush, John McCain, y a postulantes al Senado como Newt Gingrich. En 1993, la Unión Europea limitó la cantidad de bananas que Chiquita podía exportar al viejo continente. Un memorando de la Casa Blanca establece que en el mes de octubre de 1994, cuando el gobierno de Clinton consideraba iniciar acciones contra estas restricciones, Lindner Jr. fue llamado por el Vicepresidente Al Gore. De acuerdo con la agencia Associated Press, en las próximas semanas Lindner Jr. hizo un aporte de 250 mil dólares al Comité Nacional Demócrata.

En 1994 se da en Miami el puntapié inicial del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Bill Clinton designa como Enviado Especial para las Américas a su viejo amigo y Jefe de Gabinete, Thomas F. McLarty III (acompañado en la foto).
El diario californiano San José Mercury News publica en 1996 una serie de investigaciones tituladas “Alianza oscura”, realizadas por el ganador del premio Pulitzer, Gary Webb. La serie daba exhaustiva cuenta de cómo los traficantes derechistas de Latinoamérica habían apoyado a la CIA y la DEA en su guerra encubierta contra Nicaragua, vendiendo toneladas de cocaína en forma directa a las pandillas de Los Ángeles conocidas como “Crips” y “Bloods”. Las bandas se encargaron de esparcirla por toda la nación, en lo que se conoce como “epidemia del crack”. Meses después de la aparición de este informe, el San José Mercury News retiró su apoyo a las declaraciones de Gary Webb y el periodista fue obligado a abandonar el periódico.
El 12 de diciembre de 1996, la firma de Bill Clinton convierte en ley el acta de endurecimiento del embargo a Cuba aprobada en el Senado y promovida por el senador de Carolina del Norte, Jesse Helms.
El 3 de mayo de 1998, el diario Cincinnati Enquirer publicó “Los secretos de Chiquita revelados”, una nota de los reporteros investigadores Michael Gallagher y Cameron McWirther, donde hacían cargo a Chiquita Brands decontaminar el ambiente en sus plantaciones de América Central, permitir el ingreso de cocaína a los Estados Unidos en sus embarcaciones, sobornar a funcionarios extranjeros, y evitar una unión de trabajadores. Chiquita negó todas las acusaciones y demandó a Gallagher por infiltrar su sistema de correo de voz. En junio de 1998 el Enquirer se retractó, publicó una apología de Chiquita en primera plana, y le pagó a la compañía varios millones de dólares.
En 1998, Thomas F. McLarty deja su cargo como Enviado Especial para las Américas y retoma el control de su compañía, McLarty Associates. Su rol negociador es suplantado por el cubano-norteamericano Hugo Llorens, Subdirector de Política Económica y de Coordinación de Cumbres en la Oficina de Asuntos Interamericanos, miembro del Departamento de Estado desde 1981.
McLarty Associates comprende 11 concesionarias automotrices en 5 Estados. Genera unos 600 millones de dólares anuales. En 1999, McLarty se asocia con Henry Kissinger y forman la “Kissinger McLarty Associates”. Entre los clientes secretos de la consultora Kissinger estaban compañías como Coca Cola, Volvo, American Express y Lehman Brothers, además de Merck, pionera en el procesado y distribución de clorhidrato de cocaína.
En 1999, los mandatarios de Colombia y EEUU, Andrés Pastrana y Bill Clinton, acuerdan el “Plan Colombia”, concebido como un plan contrainsurgente bajo la cobertura de un plan antinarcóticos. El proyecto original tenía un presupuesto de 7,5 mil millones de dólares. Los críticos de esta iniciativa alegaron desde un principio que parte de los fondos estaban asignados a las fuerzas de seguridad comprometidas con grupos paramilitares en la represión de sectores de la población y organizaciones de izquierda. De gran importancia dentro del paquete de ayudas aprobadas por el presidente Clinton fue la denominada “Avanzada dentro del sur de Colombia”, una importante región productora de coca.

En diciembre del 2004, el periodista Gary Webb (foto), quien había iluminado la alianza secreta de la CIA con el narcotráfico, fue encontrado muerto. El forense del condado de Sacramento determinó que Webb se había suicidado. Gary tenía DOS balazos en la cabeza.
En el 2006, la revista Forbes ubicó a Carl Lindner Jr. en el puesto 133 de los más ricos del mundo, con una fortuna de 2300 millones de dólares. En el 2007, el Departamento de Justicia de los EEUU entabló juicio contra Chiquita por el financiamiento de los paramilitares colombianos. En el transcurso del juicio, Chiquita fue defendida por la firma legal Covington & Burling. El abogado elegido por Covington & Burling para defender a Chiquita fue Eric Holder Jr., quien había trabajado como Vicefiscal de los EEUU durante el gobierno de Bill Clinton.
La Chiquita Brands reconoció que entre 1997 y 2004 sus principales cuadros directivos entregaron a las Autodefensas colombianas 1,7 millones de dólares. El dinero fue girado en 100 cuotas por intermedio de las empresas Convivir Papagayo, creadas por el entonces gobernador de Antioquía, Álvaro Uribe. El paramilitar Raúl Hasbún, alias Comandante Pedro Ponte, fue el representante legal de varias Convivir. Hasbún ha confesado que también recibían dinero de la Coca Cola, y que él mismo dio la orden de asesinar a todas las personas “que olieran a guerrilla”.
El documento de la Fiscalía revela que la sanción original para Chiquita era de 79 millones de dólares, pero que ésta terminó reducida a 25 durante la negociación con Eric Holder Jr. Entre los directivos implicados en el hecho estaba Keith Lindner, hijo de Carl Lindner Jr.
Pasta base
Cuando el presidente Correa anunció que los EEUU debían desalojar la base de Manta, en el Pacífico ecuatoriano, la flamante Secretaria de Estado, Hillary Clinton, respondió firmando el plan urdido por el Secretario de Defensa, Bob Gates, para poner cinco nuevas bases en Colombia. Las bases son: “Palanquero”, noroeste de Bogota; “Apiay”, al este, cerca de Venezuela; “Málaga Bay”, en el Pacifico; “Malambo” y “Cartagena”, en la costa Caribe.
El plan de las nuevas bases es una amenaza directa a Venezuela y Ecuador, y también es un mensaje para la derecha paramilitar de Colombia, en el sentido de que las fosas nasales cavadas por su marido en Arkansas están hoy más abiertas que nunca.

Bob Gates (foto) fue Director Adjunto de la CIA en 1986. Al año siguiente, tras la dimisión de William Casey, Ronald Reagan lo propuso para dirigir la Agencia. Pero el Senado desaprobó su confirmación debido a que Gates había estado estrechamente relacionado con importantes figuras implicadas en el escándalo Irán-Contras, y a polémicos informes que había redactado en los que aconsejaba que EEUU tenía que intervenir militarmente en Nicaragua para neutralizar al gobierno Sandinista enemigo de Washington.
George H.W. Bush propuso a Gates por segunda vez para Director de la CIA en mayo de 1991. En esta ocasión sí consiguió la aprobación del Senado después de un duro proceso de confirmación en el que fue acusado de haber falsificado informes de inteligencia para exagerar la amenaza soviética en los últimos años de la Administración Reagan.
Tras la dimisión de Donald Rumsfeld, el presidente George Bush Jr. escogió a Robert Gates para convertirse en el nuevo Secretario de Defensa y su nominación fue confirmada por la unanimidad del Senado. El 1º de diciembre de 2008, el presidente electo Barack Obama reconfirmó a Robert Gates como Secretario de Defensa.
En septiembre del 2007, el periodista Andrés Oppenheimer publica en el Miami Herald una nota titulada “Cuidado con Irán en América Latina”. Allí sostiene que la gira del presidente iraní Ahmadinejad por América Latina no sólo busca romper su aislamiento diplomático sino también exportar su “ideología fascista” para sorprender a Estados Unidos por la retaguardia. Oppenheimer aseveró también que “la embajada de Irán en Managua se ha convertido en la más grande de la ciudad”.
En marzo del 2008, Nancy Menges, miembra del “Centro para la Seguridad Política”, declara en una audiencia del Congreso de los EEUU:
“La presencia iraní puede verse también en Nicaragua. Irán abrió recientemente una enorme embajada en Managua. Diplomáticos que gozan de inmunidad van y vienen, y el edificio es inmune a cualquier tipo de espionaje. No hay control de los movimientos de los diplomáticos iraníes. A mediados de 2007 se descubrió que Ortega autorizó a 21 iraníes a entrar en el país sin visa. Esto demuestra claramente que el régimen de Ortega, al igual que el de Chávez, no vigila quién entra en sus respectivos países. Eso puede tener serias consecuencias para la seguridad de nuestra región”.
El Centro para la Seguridad Política es el “tanque de pensamiento” de los halcones de Washington. Nancy Menges es la viuda de Constantin Menges, uno de los secuaces de Reagan en el apoyo a la Contra y la invasión de la isla de Granada en 1983.
En el momento en que Nancy Menges comparecía ante el Congreso, su amigo Michael Rubin publicaba un breve informe titulado “La ambición global de Irán”. Rubin, graduado en historia por la Universidad de Yale, fue consejero del ex Secretario de Defensa Donald Rumsfeld para las cuestiones vinculadas a Irak e Irán, y participó activamente en la campaña de mentiras que sirvieron para justificar la invasión de Irak. Militó a favor de la ampliación de la guerra y aconsejó públicamente que se asesinara a los presidentes de ambos países.
Durante una reunión con el pleno del Departamento de Estado sobre cuestiones externas, realizada el 1º de Mayo del 2009, la Secretaria de Estado Hillary Clinton dijo: “No creo que en el mundo multipolar de hoy, donde estamos compitiendo con por lo menos los rusos, los chinos y los iraníes, nos convenga volverle la espalda a los países de nuestro propio hemisferio. Estamos viendo qué hacer para arreglar con el presidente Ortega. Los iraníes están construyendo una inmensa embajada en Managua, y ustedes pueden imaginarse para qué es…”.
En su edición del 13 de julio del 2009, el Washington Post reveló que la construcción de una mega embajada iraní en Managua nunca existió. Es decir, lo de Hillary no fue una exageración o distorsión de los hechos, sino una simple invención. Las mentiras descaradas de Hillary no son novedad en los EEUU, al menos no desde que, en medio de su carrera presidencial contra Obama, fabulara haber sido blanco del ataque de francotiradores a su llegada como Primera Dama a Bosnia, en 1996, un hecho rápidamente desmentido por los archivos audiovisuales de aquella visita.
En los últimos seis años, Irán abrió seis nuevas embajadas en Latinoamérica, en adición a las cuatro ya existentes. Diez en un total de 33 países. En Managua, Irán está representado por un embajador que vive con su esposa en un departamento rentado.
Lejos de reconocer el error de la Sra. Clinton, el vocero del Departamento de Estado se limitó a celebrar la ausencia de la mega embajada iraní en Managua, y evadió las preguntas de la prensa respecto de las fuentes de la Secretaria de Estado, denunciando el arresto de una estudiante universitaria norteamericana en Irán.
El verdadero “Eje del Mal”
En agosto del 2008 Honduras ingresa como socio de la Alternativa Bolivariana para las Américas, ALBA. Al mes siguiente, el presidente Manuel Zelaya recibe las credenciales de Hugo Llorens como nuevo embajador de George Bush Jr. en Tegus (sobrenombre de Tegucigalpa).

En sus primeros años de actividad diplomática, Hugo Llorens (foto) –el ex hombre de Bill Clinton en los Tratados de Libre Comercio- actuó de consejero económico en la propia Honduras, Bolivia y el Paraguay de Stroessner. Luego estuvo en El Salvador, donde ostentó el cargo de Coordinador de Narcóticos. De 2002 a 2003, años del golpe de Estado en Venezuela, fue el Director de Asuntos Andinos del Consejo Nacional de Seguridad, y se convirtió en el principal asesor de Bush Jr. en asuntos relacionados con Colombia, Venezuela y Bolivia. Hugo Llorens fue ratificado embajador en Honduras por el presidente Barack Obama.
Eric Holder Jr., ex Vicefiscal del gobierno de Clinton, quien como abogado de Covington & Burling defendiera a Chiquita en la causa por financiar a las Autodefensas de Colombia, es actualmente el Fiscal General de los EEUU.
Entre los clientes de Covington & Burling se hallan las empresas Phillip Morris y Halliburton. En su sitio de Internet, Covington hace gala de que “tiene una importante alianza estratégica con McLarty Associates, una reconocida consultora internacional”. Hasta el año 2008, McLarty Associates se llamaba “Kissinger McLarty Associates”.
John Negroponte, quien participara con Henry Kissinger de los Acuerdos de París celebrados entre EEUU y Vietnam, es miembro del directorio de McLarty Associates y trabaja como asesor del Departamento de Estado bajo las órdenes de Hillary Clinton.
A principios del 2009, el gobierno de Manuel Zelaya aumentó el salario mínimo hondureño en un 60 %. Chiquita se quejó. Tras el golpe de Estado, el presidente de facto, Roberto Micheletti, contrató de asesor al ex líder de los escuadrones de la muerte hondureños, Billy Joya.
Finalmente, debe resaltarse que el golpe de Estado en Honduras se produce a tres meses del resonante triunfo electoral de uno de los protagonistas fundamentales de la escena centroamericana de los años ´80, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) la alianza guerrillera que como partido político ganara en marzo del 2009 la presidencia de El Salvador.
lunes, agosto 10
viernes, agosto 7
El club de la "imagen positiva"

Reacciones tibias. En esta circunstancia llama la atención la desteñida actuación que les cupo a los presidentes de Brasil, Chile y Uruguay, países que, al igual que nosotros, sufrieron en carne propia la violencia que instrumentaron gobiernos usurpadores, especialmente entre la sexta y octava década del siglo pasado. Hay sectores que critican acerbamente el viaje que hizo la presidenta Cristina de Kirchner junto con sus colegas de Paraguay y Ecuador para acompañar a Zelaya en su intento frustrado de volver a Tegucigalpa. Quizá si hubieran hecho lo mismo Calderón, Lula da Silva y Bachelet, los insurrectos no se hubieran animado a cometer el agravio de obstruir la pista de aterrizaje para evitar el descenso.
El caso del presidente de Brasil es realmente penoso, pues prefirió florearse sin objetivos precisos por Europa para olfatear la reunión del Grupo de los Ocho, concediendo más tiempo a la ceremonia en que regaló a Barack Obama una camiseta firmada por los integrantes del seleccionado de fútbol, que a la situación de Honduras. Una evidente prueba de autismo, miopía y vedetismo.
(Del artículo de Salvador Treber en La Voz de hoy)
El caso del presidente de Brasil es realmente penoso, pues prefirió florearse sin objetivos precisos por Europa para olfatear la reunión del Grupo de los Ocho, concediendo más tiempo a la ceremonia en que regaló a Barack Obama una camiseta firmada por los integrantes del seleccionado de fútbol, que a la situación de Honduras. Una evidente prueba de autismo, miopía y vedetismo.
(Del artículo de Salvador Treber en La Voz de hoy)
miércoles, agosto 5
viernes, julio 31
viernes, julio 24
Un sueño
… estoy en el llamado Gigante de Alberdi, mirando un partido como tantísimas veces. Por esos extraños efectos especiales oníricos, hay un gol y puedo verlo con zoom y en cámara lenta, como si fuera un replay. Es un viejo gol del Luifa Artime, una de sus arremetidas torpes en el área chica que en este caso culmina con un canillazo directo a la red. (Raro, porque el máximo goleador histórico de Belgrano nunca me entusiasmó demasiado.) Un gol que me parece ya haber presenciado antes pero no puedo ni podré identificar. Después el festejo, los gritos, abrazos, etc., y de pronto un nuevo zoom: Artime, Villarreal, Sosa (éstos dos últimos sí, ídolos absolutos) y algún otro que no reconozco, mezclados con la hinchada en medio de la popular, festejando. Y después veo cómo los muchachos se les ponen adelante y los ocultan, igual que los jugadores cuando un compañero se sacó la camiseta y tratan de esconderlo del referí hasta que se la vuelva a poner. En ese momento se agrega un nuevo efecto especial: voces de transmisión televisiva que se preguntan qué está pasando allí y por qué no terminan el festejo de una vez y vuelven al partido. No puedo asegurarlo pero creo que son dos de TyC. Aumenta más el zoom y se alcanza a ver una botella de fernet y otra de coca (raro también: esa mezcla nunca me entusiasmó demasiado), y después a Artime tomando de un vaso plástico de litro y pasándoles a los demás jugadores. Los relatores se indignan: no pueden creer lo que está pasando, les parece una vergüenza, deciden que por cosas así es que el fútbol de Córdoba está como está…
miércoles, julio 22
Chiquita

Por Juan Bautista Echegaray
La United Fruit Company, fundada en 1899, era una multinacional estadounidense dedicada a la producción y el comercio de frutas tropicales, especialmente plátanos y piñas. Sus intereses abarcaban grandes extensiones de Centroamérica y el Caribe. Con la colaboración de la CIA, conspiraba para derrocar aquellos gobiernos que presentaban hostilidades a su actuación empresarial, lo cual dio lugar a que esos países fueran llamados “Repúblicas bananeras”, ya que la empresa apadrinó los líderes locales encargados de favorecer sus intereses.
En 1928, ante las protestas de los trabajadores agrícolas de Colombia, la compañía instó a las autoridades nacionales a reprimir las manifestaciones, en lo que se conoce como “Masacre de las Bananeras”.
En 1954, cuando Jacobo Arbenz intentó aplicar una ley a favor de la expropiación de los grandes latifundios guatemaltecos, a los que indemnizaría con bonos a largo plazo, fue depuesto gracias a la colaboración del gobierno de Washington. Allen Dulles, director de la CIA, era además abogado de la United Fruit Company.
En 1969 fue comprada por Zapata Corporation, el holding petrolero de George H. W. Bush, en 1989 electo presidente de los EEUU. Zapata estuvo involucrada en la invasión de Bahía de los Cochinos (de hecho llamada “Operación Zapata”), el Watergate y el tráfico de armas para apertrechar a la Contra nicaragüense. En 1975 la compañía sobornó al presidente (dictador) de Honduras, Oswaldo López Arellano, para que redujera los impuestos a la exportación del plátano. El escándalo pasó a la historia como “Bananagate”.
En 1985, la empresa cambió su razón social como Chiquita Brands y hasta el día de hoy opera bajo este nombre. En 2007 Chiquita Brands enfrentó un juicio en Estados Unidos por haber financiado grupos de “autodefensa paramilitar” en Colombia. Chiquita admitió que entre 1997 y 2004, altos funcionarios de la corporación pagaron aproximadamente 1,7 millones de dólares a las Autodefensas Unidas de Colombia a cambio de la protección de sus empleados y del despojo por la fuerza de los pequeños propietarios campesinos para extender sus plantaciones, lo cual contó con la complicidad del gobierno colombiano. Durante el juicio, la defensa de Chiquita Brands estuvo representada por Eric H. Holder Jr., ex vicefiscal del Departamento de Justicia de Estados Unidos durante el gobierno de Clinton y asesor del candidato a la presidencia del Partido Demócrata, Barack H. Obama. Desde febrero del 2009, Holder Jr. es el Fiscal General de los Estados Unidos.
En 1928, ante las protestas de los trabajadores agrícolas de Colombia, la compañía instó a las autoridades nacionales a reprimir las manifestaciones, en lo que se conoce como “Masacre de las Bananeras”.
En 1954, cuando Jacobo Arbenz intentó aplicar una ley a favor de la expropiación de los grandes latifundios guatemaltecos, a los que indemnizaría con bonos a largo plazo, fue depuesto gracias a la colaboración del gobierno de Washington. Allen Dulles, director de la CIA, era además abogado de la United Fruit Company.
En 1969 fue comprada por Zapata Corporation, el holding petrolero de George H. W. Bush, en 1989 electo presidente de los EEUU. Zapata estuvo involucrada en la invasión de Bahía de los Cochinos (de hecho llamada “Operación Zapata”), el Watergate y el tráfico de armas para apertrechar a la Contra nicaragüense. En 1975 la compañía sobornó al presidente (dictador) de Honduras, Oswaldo López Arellano, para que redujera los impuestos a la exportación del plátano. El escándalo pasó a la historia como “Bananagate”.
En 1985, la empresa cambió su razón social como Chiquita Brands y hasta el día de hoy opera bajo este nombre. En 2007 Chiquita Brands enfrentó un juicio en Estados Unidos por haber financiado grupos de “autodefensa paramilitar” en Colombia. Chiquita admitió que entre 1997 y 2004, altos funcionarios de la corporación pagaron aproximadamente 1,7 millones de dólares a las Autodefensas Unidas de Colombia a cambio de la protección de sus empleados y del despojo por la fuerza de los pequeños propietarios campesinos para extender sus plantaciones, lo cual contó con la complicidad del gobierno colombiano. Durante el juicio, la defensa de Chiquita Brands estuvo representada por Eric H. Holder Jr., ex vicefiscal del Departamento de Justicia de Estados Unidos durante el gobierno de Clinton y asesor del candidato a la presidencia del Partido Demócrata, Barack H. Obama. Desde febrero del 2009, Holder Jr. es el Fiscal General de los Estados Unidos.

























