jueves, octubre 27

Subió el volumen para oír mejor a Waters en la versión en vivo de un tema de The Final Cut. Era conmovedor. Era todo verdad. ¿Y qué era el rock sino verdad de la carne, la propia sangre; el cuerpo a secas, la soledad desnuda de la existencia, la pura verdad bioquímica, física, libidinal? “La Escuela de Frankfurt no entendió nada –pensó Walter-. Hay una lírica para después del Holocausto: y se llama rock’n’roll.”
- ¿Qué estás mirando, mi vida?
- Pink Floyd. ¿Qué Floyd te gusta más, Gri? ¿El de Roger Waters, o el de David Gilmour?
- El de Syd Barrett, por supuesto.
Walter volvió a acordarse de por qué la amaba.


Beatriz Vignoli, Reality, 2004