sábado, febrero 2

Yo estuve ahí


Compadezco al pobre inmigrante
que desearía haberse quedado en casa,
que utiliza su fuerza para hacer el mal
pero al final siempre lo dejan solo.
Ese hombre que con sus dedos engaña
y que miente en cada suspiro,
que odia su vida apasionadamente
y de igual modo teme su muerte.


Bob Dylan, I pity the poor immigrant

Como me encanta la comida peruana, el domingo pasado decidí ir a cenar al flamante bar de Colón y Chaco. La noticia donde sale esta foto cuenta parte de lo que pasó allí esa noche: los policías entraron violentamente y se llevaron al dueño del local, al que después le dieron para que tuviera. Él se buscó una abogada, recurrió al INADI, y ahora ambos desfilan por diarios, radio y tele contando su odisea. Que si hubiera ocurrido en un tugurio de Villa El Libertador, con argentinos nativos como protagonistas, no habría tenido ninguna relevancia. Sin embargo en este caso están involucrados inmigrantes, y la corrección política dicta una buena historia para nuestras aún mejores conciencias.
Ahora les cuento la parte que yo vi, desde adentro del local. Resulta que el sobrino de este hombre de la foto se había puesto bien en pedo, y estaba en la vereda del bar buscándoles pelea a los que pasaban. Cuando la policía lo quiso detener, él volvió a entrar. Al rato los policías intentaron entrar para llevárselo, y el tío no tuvo mejor idea que embocarle un bollazón en la cara al cana que hacía la punta. Después cerró las puertas del bar para no dejarlos entrar, quedando los de adentro virtualmente prisioneros de la situación. El señor de la foto se puso a hablar por teléfono, quizás con la abogada, mientras afuera iban llegando un patrullero atrás de otro. Después el tipo desapareció, y al rato volvió vestido de cocinero, con gorro y todo, para ponerse a conversar tranquilamente con un grupo que comía en una mesa.
Después este mismo grupo, compuesto por dos ancianos y dos mujeres (una de éstas afectada de síndrome de Down), quiso salir. Ahí se abrieron las puertas y entraron los canas, que agarraron al “cocinero”, lo llevaron a las patadas hasta el patrullero, y en la comisaría le habrán dado con alma y vida. Lo que no es para sorprenderse: todo el mundo sabe cómo trabaja la policía por aquí (y por allá y por muchas partes), especialmente si se la provoca.
¿A cuento de qué viene todo esto? Pues de que en este tiempo de blogs, y de gente que desde la prensa critica o se refiere con sorna a los blogs en general, hay casos en que sólo éstos pueden abordar ciertos hechos intentando captarlos en su real complejidad. Otra cosa, muy distinta, son los cuentitos para almas bellas con caras de circunstancia.

La Voz del Interior

9 Comments:

Anonymous Anónimo said...

che que buena coincidencia esa letra para esa noticia que ya no está

11:58 p. m.  
Blogger Adrián Savino said...

Ahora lo compuse, este Blogger y sus ma�as...

8:51 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

El comentario del otro anómino es bien pobre para la entrada... En fin, frente a la estéril discusión que si a favor o en contra del blog: ¿No sería mejor cuestionar los recursos de la textualidad?. Aquí, "afectada por síndrome de Down" no resulta otro eufemismo que acaricia a las almas bellas...
Lucy

11:41 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

OK Lucy, hablemos con propiedad: mogólica.

12:38 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

I pitty the poor Lucy

Compadezco a esa pobre estudiante de letras
que desearia no haberse tragado tanta mierda
que utiliza sus palabras para hacer el mal
pero que finalmente se queda sola
Esa mujer que con sus comentarios engaña
y que miente en cada suspiro
que odia su vida apasionadamente
y de igual modo teme su muerte

5:54 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Muy agresivo todo. Chau!
pd. Lucy no es mujer, ni estudió de letras.

9:49 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Lo que quiero decir, Lucy: no creo que se trate de un eufemismo, es la denominación que le da la ciencia a esa enfermedad. Eufemismo sí me parecería: "persona con capacidades diferentes". Y "mogólica"... simplemente es una expresión que no me gusta por cómo suena; razones estéticas más que de pudor, si se quiere.
Perdón por la reacción un tanto brusca, advierto que tu intención es de reflexionar y dialogar.

11:55 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Hubiese jurado que Lucy era una mina. Digo, mas que por el nombre, por la "entonación". A saber.Y en honor a la justicia debo reconocer que es honesta.

6:16 p. m.  
Blogger Murmullo said...

Aaaaah la mierda que se puso áspero, y yo que solamente pasaba a decir que en esta tarde de mierda me hizo reír el relato del cocinero y las acomodadas que le metió la cana...

9:47 p. m.  

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