viernes, mayo 15

El entrevistador con el rostro más cortado del mundo

–La tesis de este tomo parece ser que en el período estudiado "los antagonismos de la Iglesia replicaban dentro del peronismo". ¿No podría decirse exactamente lo mismo sobre otras instituciones como las fuerzas armadas, los partidos políticos, grupos económicos?

No es la tesis del libro, sino apenas una reflexión entre tantas otras, y un poco menos obvia. Describe una relación compleja, en la que los conflictos y las tendencias de la Iglesia también influían en la política general. Ni en las Fuerzas Armadas ni en los grupos económicos hubo fracciones revolucionarias y/o peronistas, y/o marxistas.

–Aun cuando no hubiese en esas otras instituciones sectores radicalizados como el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, en todas ellas había corrientes que apostaban a persuadir a Perón de que adoptara sus perspectivas.

Así es.

(...)

–Usted registra la participación de sectores laicos relacionados con la derecha pero casi no aparecen los laicos que acompañaban al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo en redes similares. De hecho, una revista como "Cristianismo y Revolución" apenas si aparece mencionada un par de veces en 400 páginas.

Me parece que estamos hablando de dos libros distintos. En el mío, hay 35 menciones a Cristianismo y Revolución y sólo 17 a Cabildo.

(...)

–¿Este es otro síntoma de la debilidad del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo o de las presiones que ejerce la derecha sobre el conjunto?

Creo que es un reflejo de las relaciones de fuerza dentro de la sociedad.

(...)

–De todos modos, en esa especie de "entrismo" que la derecha eclesiástica le hace a Perón usted coloca como un actor central a la logia P-2, que mueve todas sus fichas aquí y en el Vaticano, en las fuerzas armadas y en el peronismo.

Está desarrollado con abundante documentación en el libro.

(...)

–¿No hay aquí una contradicción y un poco de ceguera? Porque el encuentro con Perón es previo a la fractura donde se insiste en "peronizar" al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo.

Me cuesta reconocer mi libro en esta descripción. Narro con detalle el regreso de Perón en 1972 y la pugna interna del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo entre quienes querían sumarse a su dispositivo político, como Carlos Mugica, y quienes se oponían, como Miguel Ramondetti, discusión que describo en forma expresa en el libro como "el origen de la división del movimiento". Que se concretara pocos años después no es una contradicción, sino el desarrollo de un proceso.

(...)

–¿Esto no reafirma el estrecho vínculo existente entre la derecha eclesiástica, la militar, la sindical y la peronista a lo largo del tiempo, donde un actor político de fuste, le pese a quien le pese, es el mismo Juan Perón?

Sí. La descripción de ese vínculo es uno de los temas principales del libro.


La Voz del Interior


1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

me alegro por el forro arrogante de demarchi.

12:50 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home